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La cita con la oposición sirve tan sólo para fijar agendas

La comisión anti-crisis de Salgado se convierte en un... '¿Qué hay de lo mío?'

> El Gobierno pone el plazo máximo de dos meses para alcanzar un acuerdo
> El PP dice que el Gobierno "sólo quiere abrir un concurso de ideas"
> Vea íntegro el documento que presentó el Gobierno (pdf)
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Ni contenidos concretos, ni verdadera negociación de política económica. El desayuno aparatoso en que se convirtió el primer encuentro del Gobierno con todo el arco parlamentario se redujo a la castiza expresión ¿qué hay de lo mío? Algunos de los partidos políticos presentes reclamaron la adopción de medidas concretas para la industria del turismo, mientras otros fijaron la política industrial, la energía o las ayudas al sector de automoción como prioritarias, según las fuentes consultadas. El PP se quedó sólo con la reivindicación de la bajada de impuestos.
En este sentido, Elena Salgado ha advertido de que las medidas deben ser “compatibles” con la reducción del déficit público, lo que no significa que vaya a haber actuaciones para sectores específicos. Con esa premisa, la asunción de un mayor número de subvenciones va a ser difícil, cuando el Estado ya está gastando el doble de lo que ingresa. Las cuentas del Estado cerraron 2009 con un déficit del 9,49%, lo que significa que los gastos, 189.300 millones de euros, casi duplican los ingresos, 102.000 millones.

Es decir, de cada dos euros que desembolsa, sólo uno se cubre con ingresos, el otro euro se consigue gracias a los préstamos que el Estado pide, recurriendo al endeudamiento. El hundimiento de los ingresos tributarios en 17% por la recesión es en buena medida lo que ha provocado ese desequilibrio.

La otra posibilidad sería la de recurrir a las desgravaciones fiscales, pero el Gobierno se ha mostrado remiso a bajar impuestos; es más, tiene pendiente la subida del IVA para junio. Aún así, Salgado ha recordado que hay margen aún para soluciones puntuales, como la disminución del IVA para la rehabilitación de edificios, una medida que beneficiará de nuevo a la construcción. En el tintero queda el Plan de Modernización del Turismo, una iniciativa que presentó en su día el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y que parece muerto, o la apertura del debate sobre la redacción de una Ley energética, que palíe la dependencia del petróleo, de cuyas oscilaciones dependen en gran medida las cuentas de resultados de muchas compañías. También hay que referirse a la esperada Ley de la Ciencia, que modificaría los presupuestos futuros de I+D, y que no tendrá texto para debatir en el Congreso hasta el próximo mes de mayo.

Agenda de contactos


Además, el Gobierno redujo el encuentro con los grupos parlamentarios a una charla sobre el índice de temas remitido anoche, y a establecer la futura agenda de contactos. Así, a partir del próximo miércoles, las entrevistas pasarán a ser bilaterales entre el Ejecutivo y cada partido de la oposición, como modo de reducir la presencia de luz y taquígrafos y las expectativas de alcanzar un gran acuerdo, por lo que pueda pasar. Además, el Gobierno no enviará hasta el lunes al resto de fuerzas políticas un verdadero documento con medidas concretas, que la ministra de Economía, Elena Salgado, justificó por tener que oír en el día de hoy las sugerencias de los partidos políticos y establecer previamente un marco de general de negociación, cuyo plazo ha sido fijado por ella misma hasta el mes de abril, “como máximo”.
Reacciones

El portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, tachó de “desplante” la reunión, y criticó que se convoque a los partidos para “echar el rato y tomar un café” en lugar de gobernar con urgencia.

Montoro insistió en que su partido no va a aceptar la subida del IVA, aunque abrió la puerta a pactos puntuales, como los que se alcanzan en el Congreso de los Diputados. El portavoz popular retrató a una vicepresidenta económica superada por la crisis y acusó al Gobierno de “buscar complicidades” para sus políticas.

El portavoz del PNV, Josu Erkoreka, señaló también que existen “dificultades objetivas” para la consecución de un gran pacto, entre las que destacó las diferentes posiciones sobre los impuestos. Se mostró cauto y abierto al diálogo, aunque advirtió que no tolerará al Ejecutivo que sólo busque “un revestimiento formal y mediático”. Por su parte, el coordinador general de IU, Cayo Lara, planteó al Gobierno 100 medidas contra la crisis y resumió el acto en una contundente frase: "El Gobierno tiene que decidir con quién quiere bailar esta pieza, si con música de las derechas yendo a políticas que irán a más de lo mismo y que han originado la crisis, o si quiere bailar con la izquierda e ir a una salida socialmente justa para los trabajadores".

Pese a la incredulidad de la oposición, Salgado ha prometido que el Ejecutivo estudiará todas las propuestas de los partidos, así como las que se les expongan en los próximos días para poder llegar a un acuerdo. La ministra de Economía ha recordado que la responsabilidad del Gobierno es impulsar este pacto, pero que hacerlo posible depende de todas las fuerzas políticas. Ha insistido que “el mejor camino” para dejar atrás esta grave crisis es el de la “actuación conjunta, el consenso y la respuesta única”.

Salgado ha insistido además en que el Ejecutivo "no contempla" la posibilidad de que no se alcance el pacto, aunque, si eso ocurre, seguirá gobernando y tomando las medidas necesarias para lograr la recuperación y que vuelva a crearse empleo. En este sentido ha añadido que "se creará empleo, aunque no haya acuerdo".

Ahora, ha señalado, el Gobierno ha tomado nota de las propuestas hechas en la reunión y esperará a que los partidos le envíen más, para el lunes poder presentar un documento nuevo con las propuestas, entre las que se incluirán, ha prometido, algunas de las que defiendan las fuerzas políticas.

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