La Comisión de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Boliviana fijó esa postura en un comunicado a propósito de un incidente protagonizado por Morales con un periodista del diario La Prensa en Palacio de Gobierno.
El martes pasado, durante un discurso, Morales obligó a un reportero de este matutino a ponerse junto a él para entregarle documentos que supuestamente desmienten denuncias de una presunta vinculación del Ejecutivo con un caso de contrabando.
El caso, investigado en el Congreso, estalló con una acusación de un ex jefe de Aduana contra el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, de hacer tratos con contrabandistas que llevaban 33 camiones con mercancías a Brasil.
"El acto público en el que el Presidente de la República se permitió llamar la atención de un periodista dejó en evidencia un comportamiento desproporcionado, con expresiones y gestos de humillación, intimidación y amenaza", indica el comunicado de la Iglesia.
Críticas en el mismo sentido contra Morales han sido hechas por las asociaciones de periodistas, los medios de comunicación, partidos opositores y el Defensor del Pueblo.
La Iglesia Católica señala además que vela "por el ejercicio adecuado y responsable de la libertad de expresión, pero también apuesta por un estado de derecho y de respeto".