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Jorge Schiaffino Isunza anunció su salida de la dirigencia de Comité Directivo del PRI en el Distrito Federal “para integrarse al Comité Ejecutivo Nacional”. El cargo que por fin dejará Jaime Aguilar Alvarez.
En conferencia de prensa informó que el cargo que deja será ocupado por Jaime Aguilar Alvarez, quien venía desempeñándose como delegado especial del CEN en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) capitalino.
Aseguró que se va satisfecho del trabajo realizado al frente de dicha organización, que deja con una deuda de siete millones de pesos que, afirmó, se irá pagando a través de convenios.
Expuso que la deuda que el PRI capitalino tenía con el CEN fue totalmente liquidada y se ha logrado reestructurar áreas importantes de esa organización política, que venía cargando una nómina de dos millones de pesos cuando percibía por prerrogativas prácticamente la misma cantidad.
Explicó que ya sin esa carga de nómina el PRI capitalino cuenta con recursos en caja y se está poniendo al corriente en sus cuentas de pago de rentas, agua y luz.
Negó que los priistas de la capital del país estén divididos y confió en que antes de enero de 2009 se emita la convocatoria para la elección de la dirigencia, para enfrentar las elecciones de ese año con muchas posibilidades de recuperar espacios perdidos.
Destacó que Beatriz Paredes Rangel lo designó secretario general Adjunto del CEN y nombró a Aguilar Alvarez encargado del partido en el Distrito Federal hasta que se elija a la nueva dirigencia.
Por su parte Alvarez Aguilar reconoció que el PRI en el Distrito Federal se encuentra en un proceso de reestructuración y rechazó que sean un partido en extinción, porque siempre han sabido reponerse a las derrotas.
Negó también que haya inestabilidad por esos cambios en la dirigencia porque, a su decir, se han dado conforme a lo que establecen los estatutos, y el liderazgo de Schiaffino fue de acuerdo al orden de prelación una vez que María de los Angeles Moreno se separó del cargo para ocupar un escaño en el Senado.
Schiaffino reiteró que el PRI capitalino no avala la convocatoria que emitió la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para la consulta sobre la reforma energética, la cual calificó de ociosa.
Estimó que será un dinero mal gastado porque se trata de una maniobra del PRD para el control de daños que tiene por la crisis de la elección de su dirigencia nacional, que todavía no define.