México mantuvo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que Estados Unidos ha incumplido sus obligaciones internacionales al fijar la fecha de ejecución del ciudadano mexicano José Ernesto Medellín, prevista para el próximo 5 de agosto.
La CIJ celebra hoy la primera jornada de audiencias en la que México solicita al máximo órgano judicial de la ONU que ordene "medidas provisionales" a EEUU para evitar la ejecución de cinco mexicanos en ese país.
El miembro de la delegación mexicana Juan Manuel Gómez-Robledo indicó ante los jueces de la CIJ que "nos enfrentamos a actos de violación por parte de Estados Unidos de sus obligaciones internacionales".
México estimó que Estados Unidos no ha cumplido con las obligaciones que la CIJ marcó en 2004 con la sentencia "Avena", en la que se determinó la "revisión y reconsideración" de la condena a muerte de 51 mexicanos, entre los que se encontraba Medellín y otros cuatro cuyas fechas de ejecución se fijarán próximamente.
Las medidas provisionales buscan que no se aplique la pena de muerte a los ciudadanos mexicanos, al menos hasta que se tramite la solicitud de México de interpretar el "fallo Avena" de 2004.
Gómez-Robledo denunció que los "derechos de México y de sus nacionales están en entredicho", a la vez que lamentó tener que recurrir a la CIJ para pedir medidas provisionales "que aseguren que (cinco mexicanos) no sean ejecutados".
El consejero legal del Ministerio de Asuntos Exteriores de México Joel Hernández García calificó de "inconsistente" la decisión del estado de Texas de fijar la ejecución de Medellín para el próximo 5 de agosto.
Expuso que México y Estados Unidos "tienen visiones diferentes sobre la interpretación del fallo Avena", que además estimó que Estados Unidos tenía que ofrecer a los mexicanos condenados a muerte "una reparación apropiada" por no haberles facilitado asistencia consular en el momento de su detención.
Cuando México elevó el caso "Avena" a la CIJ, basó su denuncia en la Convención de Viena de 1963, que estipula que las personas tienen derecho a asistencia consular y legal cuando son detenidas en el extranjero.
La directora del Centro de Derechos Humanos Internacionales de la Universidad de Chicago, Sandra Babcock, reconoció ante los jueces que desde que se pronunció la sentencia "Avena" se ha revisado la condena a 33 mexicanos condenados a muerte.
Sin embargo, denunció que "han fallado" el resto de los esfuerzos hechos por México para que EEUU aplicara esa sentencia.
En el caso concreto de Medellín, Babcock denunció hoy que todas sus peticiones de revisión de su condena "han sido denegadas" .
Por el contrario -añadió- el estado de Texas "fijó el día más próximo posible" para ejecutarle con "una inyección letal".
En contra de la recomendación del propio presidente estadounidense, George W. Bush, la Corte Suprema de EEUU decidió recientemente que el fallo Avena no es obligatorio para las cortes de ese país, entre otras cosas porque no existe una legislación nacional que permita la aplicación de las sentencias de la CIJ.
México defendió además hoy la urgencia de aplicar medidas provisionales antes de que la Corte tramite la petición de interpretar el fallo "Avena" o de lo contrario "se ejecutará a mexicanos mientras se estudia el caso", afirmó la experta en derechos humanos.
La CIJ puede dictar medidas provisionales antes de empezar a tramitar un caso, siempre que tengan un carácter urgente, haya "daños irreparables" si no se toman y el hecho de dictarlas no interfiera o se confunda con la decisión última referente al fondo del contencioso.
México estima que su solicitud de medias provisionales cumple en este caso todos esos requisitos.