Un canal para la paz, no para la guerra
El Canal ¿un potencial objetivo terrorista?
Otra vez el Comando Sur norteamericano impone su presencia hemisférica, exportando además sus conflictos allende sus fronteras. Y las autoridades panameñas, doblando las rodillas en innecesaria genuflexión, aúpan la posibilidad al tomar partido por la guerra. Para los militares todo es objetivo de las armas enemigas. Los militares no existirían si la paz se extiende sobre la faz de la tierra. Una ministra suiza del exterior cuenta que cuando se le preguntó si el título de una conferencia -Neutralidad como Oportunidad- debería ir entre signos de interrogación, ella respondió entusiasmadamente “No, debe ir entre signos de admiración”. La neutralidad del Canal, entendida activamente, significa no apoyar a países que se meten en todas partes, y permitir el paso a todas las naves del planeta, siempre y cuando no lo hagan para obtener ventajas militares. Omar Torrijos, al firmar el tratado que devolvía el Canal a los panameños, advirtió sobre este tema, prologándolo con la sentencia “alpinismo generacional”, para significar que todavía hay que obtener nuevas jerarquías geopolíticas para la ruta interoceánica. Los Estados Unidos invitan a otros países a luchar contra el terrorismo sobre territorio panameño, convirtiéndolo en blanco de lo mismo que pretenden evitar. El Canal era objetivo militar del terrorismo mientras lo administraba esa potencia bélica, que además tenía sus bases de dominio militar sobre territorio istmeño. Pero ahora que es panameño y no hay bases militares sobre el territorio canalero, el Canal será objetivo terrorista si dañándolo se daña a países guerreros como Estados Unidos. La nueva operación antiterrorista impulsada por Estados Unidos y apoyada por unos 20 países latinoamericanos –que desean jugar a la guerra- debería hacerse en cualquier estado norteamericano y no sobre territorio panameño. Panamá no necesita este ejercicio “Panamax 2008”, a celebrarse en agosto próximo. Panamá necesita declarar neutral a su Canal y a su territorio, y liberarse de la égida guerrerista norteamericana.