Los que hunden España (según Curri)
‘100 personajes que hunden España. De zapatero a los hombres que visten de negro’. Curri Valenzuela, ed. Temas de Hoy.
Por supuesto que no estoy de acuerdo en la selección que Curri, amiga querida, admirada colega de la que discrepo civilizadamente en mucho, y jefa ejerciente en mis tertulias televisivas, ha hecho de los personajes que hunden España. Bueno, para ser exactos, sí coincido con ella en algunos, bastantes casos: Juan Antonio Roca, De Juana, Txeroki, Rosa Regás, el turista sexual, los que visten de negro, Ternera, Chávez (Hugo), Farruqito…todos ellos, gentes que se esfuerzan en hacernos la vida un poco peor de lo que ya es. En otros casos, podríamos discutirlo, comenzando por Zapatero, que es quien encabeza la lista de Curri y que yo sigo sin estar del todo seguro de si nos hunde o nos tiene a flote.
Debo confesar que hasta le he echado una mano a la hora de dar datos sobre determinado personaje infame, horrible, que no tiene categoría para hundir España, pero sí para arruinar bastantes vidas, y a quien casi prefiero ni nombrar. Así que supongo que tengo parte de culpa en este libro que me es ajeno, pero que, esto quizá sea lo importante, tanto he disfrutado leyendo.
Porque Curri, que tiene perfecto derecho a pensar como piensa, de la misma manera que yo lo tengo a pensar como pienso –si es que pienso en una determinada dirección, que no--, es una periodista del carajo de la vela. O sea, que tiene gracia, mala uva para exportar cosechas e intención afilada orientada hacia quienes ella considera enemigos. O, simplemente, nefastos para este país nuestro, aunque otros, ya digo, acaso les consideremos más benefactores que hundidores.
Y, por supuesto, me encuadro en un grupo que ella anatemiza, los anti-Federico. O sea que, sniff, debo de estar entre quienes hunden a este querido país mío, llamado España, porque pienso que ‘ese’ Federico es de los que nos meten en arenas movedizas, o sea, que nos hunden. Pero no es cuestión de discutir, sino de glosar. Y si quiere usted pasar un buen rato, para estar de acuerdo o en desacuerdo, lea este libro.
Fernando Jáuregui.