En la misma línea, durante su intervención en el XI Congreso Regional del PP de Castilla-La Mancha,
Rajoy expresó su deseo y su convencimiento de que "los 'populares' de la región darán el salto en las elecciones de 2011, y dentro de tres años celebraremos un Congreso regional con
María Dolores de Cospedal como presidenta de la Junta de Comunidades".
Explicó que en Castilla-La Mancha
"nunca ha habido un partido distinto al PSOE, pero ahora las ideas se les han acabado", y en estos momentos, "tenemos la mejor oportunidad".
"
Pero las cosas no se logran de la noche a la mañana, por lo que os pido mucho trabajo, cercanía a la gente y atención a los problemas de la gente", algo, dijo, muy fácil, porque "
la región tiene a una líder de primera división".

En este punto, hizo un repaso por los acontecimientos acaecidos en el Congreso Nacional del PP, celebrado hace un mes en Valencia, agradeció a los castellano-manchegos el apoyo a su candidatura, y aseguró que va a estar "
a la altura de las circunstancias" y que llevará al PP a la victoria "
en Castilla-La Mancha y en España".
Finalmente, subrayó que el Partido Popular va a defender "
a capa y espada" la libertad y la igualdad de los españoles "
en derechos y oportunidades" y que luchará por una cohesión social y solidaria entre territorios y personas, apostando por políticas económicas y sociales "
que sirvan para mejorar el bienestar de las personas".
Hubo tiempo para la economía
Durante su intervención, Rajoy aseguró que la única medida para frenar la crisis que ha puesto en marcha el Gobierno ha sido la reducción de los 400 euros del IRPF, "que ha costado 6.000 millones de euros a los españoles", una medida, dijo, "que es además antisocial, porque la cobra el presidente del banco, pero no el conserje", ironizó.
En este sentido, el líder de los 'populares' se comprometió a "
trabajar como nunca, a estar a la altura de las circunstancias y a llevar este partido a la victoria, en Castilla-La Mancha y en España". Así, afirmó abiertamente que "
la situación de la economía española no es buena".
"Hay que decir la verdad", dijo, aunque reseñó como preocupante "la respuesta del Gobierno, que analiza, critica al PP y no hace nada", por lo que pidió "que hagan su trabajo, que es gobernar".
Por ello, pidió al vicepresidente económico, Pedro Solbes, "que haga menos análisis, que luego cambia constantemente", el último ayer, rebajando la previsión económica "una vez más" al 1,6 por ciento; a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega "que critique menos al PP", y al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, "que haga algo, que tome decisiones, que para eso está en el Gobierno". "Esto no genera confianza", expresó.
Asimismo, el presidente de los 'populares' resaltó la bonanza económica de los últimos cuatro años "y la inercia de buenos resultados económicos de años anteriores", con el Gobierno del PP. "Pero ahora hay que gobernar. Sobra demagogia y hace falta acción de Gobierno", subrayó.
Exigió "unanimidad" de las CC.AA.

Rajoy, señaló hoy que desconoce qué va a hacer el Gobierno en materia de financiación autonómica,
"pero es que no lo saben ni ellos", y lo único que pidió es que se apruebe el modelo que se apruebe, "
que sea con la unanimidad de todas las Comunidades Autónomas".
Así se reafirmó el presidente nacional de los 'populares' durante su intervención en la que también dijo que "
se habla mucho de financiación autonómica, pero poco de financiación local". "
Aquí estamos hablando del dinero que van a recibir las Comunidades Autónomas para atender los servicios, la sanidad o la educación de los ciudadanos".
Aseguró que "
todos los españoles somos iguales en derechos, oportunidades, deberes y en la organización de los servicios públicos", por tanto "espero que el modelo de financiación nuevo, cuya reforma fue decisión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sea aprobado por unanimidad y acuerdo".
De momento, señaló, el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, "
no va mal con su primera propuesta, que lo único que ha conseguido ha sido un desacuerdo". No obstante, deseó que se llegue a un acuerdo "
porque es lo que garantizará la igualdad de todos los españoles".
Para ello, señaló que es necesario que el Estado funcione, y "
garantice la igualdad y la cohesión", porque "no se puede hacer un modelo a costa de hacer un modelo desigual, porque el Estado somos todos los españoles", concluyó.