Asegura que "Sindicato Ávila no forma parte de las empresas relacionadas con el Banco Federal".
"Usted arbitrariamente (...) intervino y me confiscó (el Banco Federal) para único beneficio de su gobierno parasitario, y para saciar su odio hacia quienes no compartimos su modo dictatorial de pensar y de actuar. No olvido su pública declaración ante los militares refiriéndose a mí y que muestra su irrespeto hacia el Poder Judicial: '¡Que no le quede nada a ese señor!", señala Mezerhane en el escrito.
El empresario asegura que tiene los documentos que prueban la liquidez financiera con la que contaba el Banco Federal antes de que el Ejecutivo ordenara su intervención y posterior liquidación.
"Sólo su odio y la vocación parasitaria de su régimen -incapaz de construir y sólo capaz de destruir lo que construye el sector privado venezolano- lo lleva a cerrar el banco", afirmó en la misiva.
Mezerhane declara: "He sabido, por lo demás, que en su insaciable voracidad, que le hace a tomar todo lo ajeno al ser incapaz de construir nada –tanto que en diez años de gobierno no ha edificado siquiera las viviendas que necesita el pueblo venezolano, hoy en emergencia– ha ordenado también tomar para sí la vivienda que constituye mi hogar y el de mi familia, adquirida por mí mucho antes de ser accionista del Banco Federal y de Globovisión, que no guarda ninguna relación con éstos y que forma parte de un patrimonio consolidado honestamentepor la familia Mezerhane a lo largo de casi 100 años de trabajar y construir en Venezuela".
El empresario eleva sus "denuncias ante la justicia internacional". Y le indica al Presidente: "Tenga Usted la seguridad de que no descansaré hasta verlo juzgado y condenado, una vez salga del poder, por todos losatropellos y delitos que ha cometido, tal como lo dicta la historia y lo que ocurrirá más pronto de lo que Usted mismo imagina. Como tantos otros venezolanos lo esperaré en los estrados de la Justicia, entre otros, en la Corte de La Haya".