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Exhorta el cardenal a vivir “con realismo y esperanza”

Dio inicio el Cardenal Rivera Carrera la Semana Santa con bendición de Palmas en la Catedral

Dio inicio el Cardenal Rivera Carrera la Semana Santa con bendición de Palmas en la Catedral

  • La fe católica del Domingo de Ramos  vive en la Villa de Etla
  • El cardenal Norberto Rivera inició formalmente la Semana Mayor con la bendición de las palmas, y señaló a los fieles católicos que de alguna manera toda la vida es una "Semana Santa, si la vivimos con realismo y esperanza". El cardenal Norberto Rivera inició formalmente la Semana Mayor con la bendición de las palmas, y señaló a los fieles católicos que de alguna manera toda la vida es una "Semana Santa, si la vivimos con realismo y esperanza".

    "Es cierto que el dolor y el sufrimiento continuamente se hace presentes en nuestra vida, pero también hay días de transfiguración y sobre todo esperamos el octavo día, el gran domingo del descanso y de la gloria definitiva", reflexionó el prelado.

    Al dirigir su tradicional homilía en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, el arzobispo primado de México recordó la pasión de Cristo, instó a los feligreses a orar, a reflexionar en su propia vida y cambiar para caminar con Jesús en su Vía Crucis.

    "Hemos entrado a la Semana Santa, de nosotros depende cómo queremos entrar en la Pasión de Cristo", señaló el cardenal al destacar que así lo hicieron los contemporáneos de Cristo, su madre María y sus discípulos Juan y Pedro.

    "Como el Cirineo que se acerca a Jesús y hombro con hombro quiere ayudar a cargar la cruz, como las hijas de Jerusalén que lloran al ver pasar al condenado, como el centurión que se golpea el pecho y reconoce que el crucificado es el Hijo de Dios o como María silenciosa junto a la cruz de su hijo", recordó.

    La celebración se desarrolló en medio de un fuerte dispositivo de seguridad a cargo de al menos 200 elementos de la Policía Federal Preventiva y 50 más de seguridad del templo, mientras afuera se desarrollaba una "procesión" de fieles a la llamada "Santa Muerte".

    El cardenal inició esta liturgia con una breve procesión, en referencia a la entrada de Cristo a la ciudad de Jerusalén; caminó desde el Altar del Perdón hasta antes de la puerta de salida principal y regresó para continuar con la misa, que duró 75 minutos.

    En la ceremonia litúrgica se presentaron los pasajes bíblicos que describen la pasión de Cristo, cómo fue traicionado y llevado al sacrificio, así como la forma en que dio la vida para obtener el perdón para la humanidad.

    En su homilía, el prelado explicó a los fieles que la Semana Santa no termina el viernes con la muerte de Jesús en la cruz, pues el Hijo de Dios no se queda en el sepulcro, sino que ha resucitado y está vivo; por ello la Semana Santa termina el Domingo de Pascua.

    Rivera Carrera dijo que ahora la pregunta es si la muerte de Cristo fue una ardid político o religioso; los hechos registrados señalan que los protagonistas de esa historia fueron asesinos, traidores y ladrones, quienes representan a la humanidad.

    "Ahí estamos nosotros, las acciones que llevan a Jesús a la muerte son las acciones de aquel tiempo y de nuestro tiempo (...) La historia no ha terminado, los acontecimientos continúan", expuso el arzobispo primado de México.

    La misa en la Catedral Metropolitana encabeza por Norberto Rivera concluyó con tranquilidad, a pesar de los problemas para ingresar y salir del templo.

    Elementos de seguridad del propio recinto impedían la salida del recinto religioso por las puertas principales, y por fuera, los elementos de la PFP cerraron las rejas que custodian dicho inmueble.

    La gente se apretujó en una puerta lateral tanto para entrar como para salir, pues era el único acceso ante la presunta amenaza que representó la presencia de una manifestación de seguidores de la llamada "Santa Muerte".

    En esa puerta, que se localiza junto a la estatua de papa Juan Pablo II que se hizo con llaves donadas por los mexicanos, también se llevó a cabo la bendición de las palmas.

    Por otra parte, en el semanario "Desde la Fe" recordó a los mexicanos que la Semana Santa no es de fiesta, sino un momento para reflexionar y cumplir con una obligación de fe.

    En un artículo firmado por el padre Sergio G. Román resaltó que los gobiernos local y federal tuvieron más gestos de respeto por lo que representa la Semana Santa, que los mismos fieles.

    Lamentó que muchas personas que se reconocen como católicos están más interesadas en ir a la playa, beber cervezas, ver televisión e "irse de pachanga", que guardar respeto por este periodo de duelo por la muerte de Cristo, reflexionar sobre su actuar y convertirse.

     

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