Defensa en UNASUR: una discusión que se inicia
La propuesta del presidente de Brasil, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva, de constituir un órgano sudamericano de Defensa regional, hecha ante la Cumbre de Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el pasado 23 de mayo estimula una discusión sobre una temática trascendental para nuestra región, países, estados y nuestras democracias.
Y con toda seguridad detonará un rica discusión, tanto sus alcances, como sus contenidos, y que necesariamente debe contemplar a todos los sectores de nuestras sociedades.
Lula señaló en su propuesta, hecha ante los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Venezuela y el Vicepresidente de Uruguay, que “debemos articular una visión de defensa en la región, fundada en valores y principios comunes”.
Estos son, a juicio del gobernante brasileño, “el respeto a la soberanía y autodeterminación, a la integridad territorial de los Estados y a la no intervención en los asuntos internos”.
Lula señaló que había encargado a su ministro de Defensa realizar las consultas para la constitución de un Consejo Sudamericano de Defensa, e invitó a una cita para la segunda mitad del año,“que permita detallar el funcionamiento y objetivos del Consejo”.
Se trata, evidentemente, de una iniciativa de carácter político, con un fundamento regional de integración en temas tan importantes como la defensa y la seguridad regionales, que obliga a una discusión profunda de todos los sectores interesados, que no son sólo los militares, por supuesto.
Hace tiempo que alguien dijo que “la guerra es una cosa demasiado seria como para dejársela sólo a los generales”. Y qué decir, entonces, de temas como la paz, la seguridad, la defensa de toda una región.
La propuesta abre la oportunidad para la discusión en torno a temas, que abarcan el ámbito de la política, la economía, la seguridad ambiental, la energía, tanto como de las coordinaciones de las fuerzas ante los riesgos y escenarios de conflicto.
Pero aquí “conflicto” no es una amenaza terrorífica indeterminada, sino que fenómenos que estamos viviendo cotidianamente: el hambre, tanto como le desestabilización que conspira contra la democracia, la inequidad social y económica, como el efecto invernadero.
La región debe cuidar, no sólo sus mares, sus fronteras, sino que su gente, sus ciudadanos, sus niños, su futuro, sus riquezas naturales, como la biodiversidad, sus paisajes con la salubridad y las viviendas.
El concepto de defensa y seguridad no se limita a unas cuantas casamatas, o el entrenamiento de unos cuantos comandos o “rambos”, lo que también lo han aprendido nuestras instituciones castrenses.
Precisamente de este marco es que surge y se fundamenta la propuesta de la que habló Lula en Brasilia.
“Más de 300 millones de hombres y mujeres se benefician hoy de una excepcional fase de crecimiento económico y exitosos programas de inclusión social y constituyen una enorme base productiva y un gran mercado de bienes de consumo”, recalcó el anfitrión de la Cumbre de Unasur en Brasilia.
América del Sur, señaló Lula “es una región de paz, donde florece la democracia y sus gobernantes fueron elegidos en comicios democráticos y con una amplia participación popular. Y “la inestabilidad que algunos pretender ver en nuestro continente es una señal de vida, especialmente de vida política”.
Además, subrayó que “los progresos en el campo económico y sociopolíticos nos otorgan una creciente proyección en el nuevo mundo multipolar que se está constituyendo”.
Otra definición de Lula es atingente cuando hablamos de Defensa regional.
Lula dice: “tenemos conciencia de nuestras responsabilidades globales, pero las vamos a ejercer de manera totalmente soberana. No nos dejamos embaucar tampoco, por los argumentos de aquellos, que por sus intereses proteccionistas o motivaciones geopolíticas, se sienten incomodados por el crecimiento de nuestra industria o de nuestra agricultura, como por la realización de nuestro potencial energético”.
Finalmente, subrayó que “una América del Sur unida se moverá en el tablero del poder en el mundo, no en beneficio de uno u otro de nuestros países, sino que en beneficio de todos”.
Los conceptos de unidad regional, integración, solidaridad, prosperidad, solidaridad, fortalecimiento de la democracia y la equidad social y económica, están presentes en las definiciones políticas de Lula, que constituyen el marco donde ubica las tareas de Defensa y seguridad comunitarias.
Y sin duda, también marcan las tareas a dilucidar en la discusión que debe iniciarse y en la que todos están llamados a aportar.
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Marcel Garcés
Periodista