Las réplicas del terremoto que asoló Pisco no cesan. Una de ellas de 5.7 grados en la escala de Richter registrada a las 3.15 p.m. del domingo causó la muerte de un niño de 12 años en Ica cuando le cayó una pared.
El menor Víctor Ramos Pasache fue llevado de inmediato a la posta médica del distrito de Guadalupe, donde certificaron su deceso.
Según el diagnóstico de los especialistas, el fuerte golpe le provocó un traumatismo encéfalo craneano y una herida contusa en el cuero cabelludo, reportó el RPP Noticias.
Uno de sus primos que presenció la tragedia, contó que luego del último movimiento, “el niño había ido a recoger un alicate que dejaron botado ahí y al tiempo que se agachó le cayó (la pared). No pudimos hacer nada, llegando a la posta ha fallecido”.
El joven señaló que las casas del distrito fueron seriamente afectadas por el terremoto del último miércoles, por lo cual pidió la urgente demolición de las mismas pues son “una bomba de tiempo”. “Hemos pedido (maquinaria pesada), pero nadie viene”, aseveró.
Otra desconsolada mujer en medio de lágrimas suplicó el inmediato envío de maquinaria para que demuelan las casas, porque “todas están movidas”.
RÉPLICAS NO CESAN
La réplica se registró a las 15:11 horas (20:11 GMT) y su epicentro fue localizado a 53 kilómetros al oeste de Pisco, informó el Instituto Geofísico del Perú.
Fue sentido con una intensidad nivel IV en la escala de Mercalli Modificada en Pisco y Chincha, III en Ica y II en Lima.
Según el reporte sísmico preliminar del IGP, el movimiento telúrico tuvo una profundidad de 30 kilómetros.
Más temprano, a las 11:38 horas (16:38 GMT), se registró una réplica de 4.2 grados de magnitud en la escala de Richter. Su epicentro fue a 34 kilómetros al noroeste de Pisco.
Los movimientos telúricos no cesan y también se sienten en Lima. La población de las zonas afectadas comienza a acostumbrarse a los temblores. Los expertos aseguraron que estos continuarían al menos por diez días después de ocurrido el terremoto del pasado miércoles.