El gobierno de Néstor Kirchner y centenares de vecinos de la orilla argentina consideran que la planta de Botnia será contaminante. Por esta razón, ciudadanos de Gualeyguachu, cortan intermitentemente desde hace un año, e ininterrumpidamente desde el pasado noviembre, uno de los tres puentes sobre el río Uruguay, frontera natural entre ambas naciones. Los habitantes de las ciudades argentinas de Colón y Concordia también hacen cortes parciales, bloqueando así todos los accesos que unen los dos países.
"Todos los uruguayos somos víctimas inocentes de este conflicto", aseguró el presidente uruguayo. Vázquez dejó claro que su gobierno tendrá siempre "las puertas abiertas para dialogar", pero especificó que no se pueden "generar falsas expectativas, porque esto hace mucho mal a la población y al sistema político, generar promesas que después no se pueden cumplir".
Respecto a la reunión en Madrid que mantendrán en un futuro próximo delegados de ambos países bajo el auspicio del rey de España, Juan Carlos I, Vázquez reiteró que asistirán, pero que no negociarán mientras los puentes estén cortados. "Uruguay dialogará siempre". Pero, "no vamos a negociar con los puentes cortados porque el corte es absolutamente ilegal y hay que levantarlo", sentenció.