El fiscal de San Nicolás sorprendió a todos
Piden ayuda al Vaticano para investigar la muerte de un obispo durante la dictadura
sábado 13 de diciembre de 2014, 23:59h
El fiscal federal de la localidad bonaerense de San Nicolás,
Matías Di Lello, firmó un pedido de colaboración al Estado Vaticano para que
proporcione información a la investigación judicial sobre la muerte del obispo
Carlos Horacio Ponce de León el 11 de julio de 1977, informó la Procuración
General argentina en su página web.
Ponce de León murió por el choque del automóvil en el que se
dirigía a Buenos Aires con una camioneta que transitaba en sentido contrario.
En su petición, el fiscal solicita la correspondencia
epistolar de Ponce de León entre 1966 y 1977 o de archivos suyos sobre personas
perseguidas, detenidas o desaparecidas.
"Este Ministerio Público Fiscal entiende que el
referido accidente en realidad podría tratarse de un atentado pergeñado por las
autoridades militares de la región, por cuanto existen pruebas claras de que
Monseñor Ponce de León era objeto de operaciones de inteligencia por parte de
la dictadura cívico-militar", refirió el fiscal, según la Procuración.
"También recibía cuantiosas amenazas de muerte, todo
ello en virtud de la ayuda, contención y defensa que el mismo profesaba
respecto de personas y/o grupos de personas perseguidas o desaparecidas",
añadió.
La solicitud del representante del Ministerio Público es el
primer pedido de colaboración a la Santa Sede desde que el papa Francisco
reformó el código Penal y de Procedimientos Penales de ese Estado en 2013 y
será remitida mediante un exhorto internacional, afirmó la Procuración.
El pasado julio, un tribunal argentino condenó a prisión
perpetua al exgeneral Luciano Benjamín Menéndez y al excomodoro Luis Fernando
Estrella por el asesinato del obispo católico Enrique Angelelli, cuya muerte se
intento hacer pasar por un accidente durante la última dictadura militar.
Además del obispo Angelelli, 19 religiosos desaparecieron o
fueron asesinados durante el régimen militar en Argentina, entre ellos, las
monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon.
Otros once religiosos fueron secuestrados, torturados y
liberados y 22 más fueron detenidos, según organizaciones humanitarias, que
cifran en 30.000 los desaparecidos durante la última dictadura.