Escritos en libertad: Del efecto Zapatero a la colaboración y el cambio de ciclo
A estas alturas ya nadie niega que no haya existido efecto Zapatero en León. Para visualizarlo de forma más contundente y espectacular, ahí está la supresión de la vieja estación de Renfe, la llegada del Alvia -en unos meses AVE- o el aeropuerto internacional y el Inteco… Pero ahora Zapatero anuncia que se va y hasta los de su propio partido comienzan ya a ponerse vendas antes de que se produzca el trauma. Es el sentido de la lógica… política.
El alcalde de León dijo en el Foro Quevedo, organizado por la Asociación de Periodistas de León y Efe, que en ocho años el Estado ha invertido en León ocho mil millones de euros, algo sin precedentes en la historia y que no volverá a repetirse. Así que a Paco Fernández únicamente le queda ya la confianza en la lealtad institucional. “No será con la misma intensidad que hasta ahora, pero confío en que la colaboración institucional sea un hecho; se supone que no vamos a ser castigados porque Zapatero haya beneficiado a su provincia”. Y se mira con temor tanto a Madrid como a Valladolid.
A los candidatos del PSOE les gustaría que los ciudadanos entendieran que 24 años en el poder representan un ciclo llamado al cambio, por excesivo en el tiempo y porque las telarañas que teje maniatan y abocan a repetir comportamientos. Reiterados comportamientos que transitan por los meandros de los favores que nunca terminan de ser pagados y que en el peor de los casos vislumbran precipicios de corrupción, abuso y nepotismo.
El candidato socialista a las Cortes de Castilla y León por esta última provincia confía en ese cambio para convencer a muchos leoneses de que la segregación autonómica es innecesaria, para demostrar que un León más desarrollado es posible. Miguel Ángel Fernández Cardo, cabeza de lista por León, opina que el cambio político que propone ha de venir acompañado del protagonismo que a León se le ha negado en el último cuarto de siglo, por la sencilla razón de que si así no ocurriera, este viejo reino estaría legitimado para persistir en su afán autonómico. “El cambio lo hará el PSOE con el protagonismo que ha de tener León y no con el discurso lastimero del PP”. Largo me lo fiáis, que diría Sancho. Pero es que los socialistas de León tampoco son partidarios de abrir la cremallera del mapa autonómico, como reclama la UPL. Lo que Cardo pide es, al estilo torero, una oportunidad, “para demostrar que esta comunidad autónoma puede ser también beneficiosa para León”. “Si no es así -concluye- es evidente que ese modelo habrá que cambiarlo”.
El respetable no se engaña y ve en estos pronunciamientos simples brindis al sol. Incluso Paco Fernández, en plan quite, extendió la capa para mostrar que eso ni siquiera es un debate serio, aunque resulte entretenido a periodistas y tertulianos. Hizo notar el alcalde que hasta los leonesistas más conspicuos que la UPL envía a Valladolid, acaban siempre expulsados del partido y renegando de aquello que inicialmente defendieron.
¿Será un maleficio? En qué manos beberán para tamaña transmutación…