En la esquina la barra anda a vueltas con el tema de Carlos Gardel y su origen. No se acaban de creer que haya nacido en Tacuarembó, en el norte uruguayo, porque siempre escucharon que era francés. Los botijas tienen en la mano la famosa foto que lo identifica en todo el mundo, aquella que el gran fotógrafo Silva le sacó en su estudio de la calle Rondeau. A ellos el tango no les dice mucho pero no son giles y comprenden enseguida que al pequeño Uruguay le sirve mucho que Gardel sea un compatriota.
Se acerca don José Gervasio, el periodista jubilado que casi siempre los quita de dudas porque a pesar de sus años lee un par de libros por semana, además del diario y alguna revista de opinión.
--- Veo, muchachos, que están admirando el arte del "gayego" Silva. Yo lo conocí a Silva. Le hice una entrevista cuando cumplió ochenta años. Estaba hecho un campéon. Puede que fuesen los aires "gayegos" del municipio en el que nació que se llama A Estrada; en castellano, la carretera. Decía que su buena salud se debía a una fuente de agua de la que bebía en su aldea de Montillón. Supongo que la fuente era mágica ---que no se enteren los yanquis--- ya que el fotógrafo preferido de Gardel vivió más de cien años.
--- Usted puede don José ayudarnos a clarificar el "quilombo" este que se armó alrededor de Gardel. Queremos su opinión sincera sobre el gran cantor rioplatense sin temor a herir sensibilidades porteñas en momentos de relaciones poco fluídas.
--- De acuerdo, jóvenes. Pero antes de hablar de Gardel les pido que lean algo. Por favor, no sigan así cerrados. Hablando de que si Peñarol anda mal, de que Nacional no tiene puntero derecho, de que la gente no va al Estadio.
--- Bueno, ta bien. Haremos el esfuerzo pero cuentenos la "justa" sobre el zorzal.
--- Lo de Gardel está documentado por Bayardo ---que en paz descanse--- y por Paysée. Al viejo Erasmo Silva Cabrera no le dieron bola cuando a comienzos de los sesenta abrió la caja de los truenos. No es para menos. El padre de Gardel, el famoso coronel Carlos Escayola, se casa sucesivamente con tres hermanas de la familia Oliva. Bien, nada que objetar si fuese porque estando casado con la segunda deja preñada a la tercera. El hijo es Carlos Gardel, bueno…, no, es realmente Carlos Escayola Oliva. Comprenderán que se ocultó su nacimiento. Una vergüenza. Un escándalo. La encargada de cuidarlo es la emigrante francesa Berta Gardes a quien el coronel conoció en unas minas de oro que una empresa francesa explotaba en el norte del departamento, creo que allá por Minas de Corrales.
--- Entonces, don José, al final fue un asunto de guita ¿no?.
--- Claro, lo afanaron. No tenía hijos y se quedaron con la herencia. Un reducido grupo de chorros liderados por Armando Defino (el malandra que armó la joda) se inventaron un testamento en el que hacían pasar a Gardel por el hijo de Berta. Es cierto que Berta tuvo un hijo llamado Charles Romouald nacido en Toulouse. Todo muy bien pensado para poder quedarse con los derechos de autor de Gardel que en la época eran fabulosos. En vida de Gardel nunca se habló de Francia. Hay infinidad de declaraciones, notas de prensa en las que manifiesta claramente que es uruguayo y de Tacuarembó. La prueba irrefutable es su pasaporte y su documentación tramitada en el Consulado uruguayo en Buenos Aires. Gardel no hizo el servicio militar argentino porque era uruguayo. En su documentación dice ser hijo de Carlos y María, fallecidos. Hoy, los más serios investigadores argentinos aceptan el origen tacuaremboense. El futuro es nuestro muchachos pero la lucha fue muy dura porque nuestro pequeño terruño siempre tuvo la envidia por vecina.