La decisión la ha anunciado este miércoles en rueda de prensa la portavoz del Ejecutivo castellano-manchego, Isabel Rodríguez, quien explicó que se trata de una actuación normal del Gobierno de Castilla-La Mancha, que según recordó, ha venido recurriendo todos los trasvases que se han autorizado para regadío desde el año 2005 hasta la actualidad.
"Esta no es una decisión caprichosa, sino que responde a una necesidad real", puntualizó Rodríguez, quien aseguró que el Gobierno tiene que garantizar el agua suficiente en cantidad y en calidad para los ciudadanos de Castilla-La Mancha. Asimismo, comentó la portavoz de la Junta, "tenemos que garantizar a los castellano-manchegos sus derechos en materia de agua".
Argumentó que el Ejecutivo regional entiende que no se puede seguir trasvasando agua cuando los pantanos de cabecera se sitúan a poco más del 12 por ciento. "Se trata de una razón de justicia, creemos que es injustificable por el estado actual de los pantanos que se siga exprimiendo el agua a Castilla-La Mancha", apuntó.
Finalmente, y a preguntas de los medios, señaló que el Gobierno regional todavía no ha tenido ninguna respuesta por sentencia firme por parte del Tribunal Supremo en relación a todos los recursos que ha interpuesto desde 2005, pero dejó claro que la Junta está legitimada para interponer este tipo de recursos.