Andrés Gardin Delgado, de 60 años, y mejor conocido como ‘el pelacocos’, no ha podido entrar al libro Guiness de los récords mundiales, porque no tiene los mil dólares que cuesta la gestión de informar y convocar a los jueces del famoso recolector de rarezas. Los cocos son frutas tropicales de abundante y saludable agua en su interior, pero de cáscara muy dura.
Cuando tenía 11 años ‘el pelacocos’ vio a su padre pelar un coco lleno de rabia, porque el coco le cayó en la cabeza mientras él dormía plácidamente debajo de una palmera. “Se despertó, cogió el coco y lo peló a mordiscos”, relata Andrés, y dice que se preguntó si él podía hacer lo mismo.
El papá del hombre de los dientes de acero, al que también conocen como ‘Wariwari’ y ‘Míster T’, se fajó y mató a un cocodrilo a punta de mordiscos, cuando el anfibio trató de comérselo, después de morderle seriamente un brazo. Andrés dice tener 3 riñones, poder halar un carro con sus dientes, levantar un hombre de 100 kilos y no temerle al dolor. Sus vecinos tienen una excelente opinión de él como trabajador y responsable.
La hazaña de pelar 500 cocos en 6 horas la realizó el 13 de septiembre, en una calle del centro de la capital panameña delante de cientos de curiosos, pero sin que se registrara legalmente para el libro Guiness. "Anteriormente ya había logrado pelar 100 cocos con los dientes, pero ese día era la primera vez que intentaba pelar 500", recordando que el coco número 420 se le puso difícil.
Sobre su salud dental, Andrés dice que, además de cepillarse los dientes, acude a varias playas cercanas a su casa, para lavarse los dientes con sus dedos, con una arena negrita que queda en la bajamar. “Ustedes no saben el potencial que esa arena tiene para los dientes", afirma.
Gustavo Domínguez, vecino del 'pelacocos', dice que ha visto a Gardin comerse el cuero de cocodrilos. "Para nosotros es un héroe y debemos unirnos para decirle al mundo entero que en Panamá hay gente importante y carismática como el señor Gardin", señala Domínguez.