Los expertos lo habían avisado al afirmar que el púgil estadounidense de origen mexicano, Oscar De La Hoya, el "Golden Boy", tenía mucho más que perder que ganar en su pelea con el campeón filipino Manny Pacquiao y eso fue lo que sucedió cuando este se impuso por fuera de combate técnico.
De La Hoya no aguantó el mejor boxeo y la paliza que le dio Pacquiao y abandonó antes que comenzase el noveno asalto, cuando se dirigió a la esquina del campeón mundial filipino, que comenzó a celebrar por todo lo grande su gran triunfo.
La pelea fue declarada como un fuera de combate técnico para el púgil filipino, que no hizo ninguna concesión a un rival que estuvo muy lejos de ser el ganador de medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y 10 veces campeón del mundo en seis categorías diferentes.
Pacquiao, de 29 años, fue superior de principio a fin sin que permitiese a De La Hoya tener respuesta a su mayor agresividad y mejor boxeo, con un castigo que acabó con el mito del "Golden Boy", quien ahora si tendrá que pensarse seriamente en decir adiós al boxeo de elite.
El triunfo de Pacquiao en la pelea que estaba pactada a 12 asaltos sin que hubiese ningún título en juego, lo dejó con marca de 48-3-2 y 35 combates los ganó por la vía rápida.
Mientras que para De La Hoya, de 35 años, que lo consiguió todo en el boxeo tanto como aficionado, olímpico y profesional, se quedó con la sexta derrota en 45 peleas que ha disputado, ganando 30 por fuera de combate.