El vocero del gobierno chileno, Francisco Vidal, consideró esta tarde como “no oportuna” la visita a Santiago del ministro peruano de Defensa, Ántero Flores-Aróz, quien estaba invitado a una exposición naval la próxima semana.
“El gobierno de Chile no estima oportuna la visita a nuestro país del ministro de Defensa del Perú prevista en razón de la Exponaval, a la que había sido invitado”, dijo Vidal desde Santiago, y luego añadió: “La historia y la tradición de Chile es siempre mantener y perseverar en las mejores relaciones entre países y pueblos con historia común, pero hay situaciones en que hay que decir no, como es a raíz de las declaraciones del general peruano”, añadió Vidal.
Sin embargo, el canciller peruano, José García Belaunde, aclaró por la tarde en RPP que ya se había decidido suspender el viaje del ministro Flores-Aráoz, luego de conversar con el presidente Alan García este mediodía, debido a que el impasse diplomático con Chile se había reavivado por las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alejandro Foxley.
Foxley dijo esta mañana que se iba a dar por superado el incidente bilateral que ocasionaron unas expresiones antichilenas del jefe del Ejército peruano, Edwin Donayre, siempre y cuando este oficial sea destituido de inmediato por el presidente Alan García.
“Nosotros hemos dado por superado el incidente en la medida en que se lleve adelante lo que el presidente Alan García dijo, que este general que hizo las declaraciones que fueron realmente inaceptables para Chile, pase a retiro y eso todavía no ha ocurrido, así que estamos esperando a que ocurra”, dijo el canciller en declaraciones textuales que recogió la versión digital de El Mercurio.
La respuesta del Perú fue contundente: El canciller García Belaunde lamentó que Foxley haya “dramatizado” el impasse bilateral y dijo que no se adelantará la salida de Donayre, prevista para el 5 de diciembre, mientras que el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, rechazó que el gobierno chileno haya querido presionar al Ejecutivo peruano al condicionar la destitución del jefe del Ejército para dar por superado el incidente bilateral.
Flores-Aráoz, en tanto, resaltó que las decisiones en el Perú son autónomas, y que esta las toma el jefe de Estado de acuerdo a su real saber y entender y no presionado por nadie. “En consecuencia hay que buscar que las cosas se aquieten y no dramatizarlas”, comentó.