Durante su intervención en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso,
Solbes explicó que la reforma de la financiación autonómica se inicia en una situación de
"gran complejidad" ante la obligación de cumplir no sólo con el Estatut de Cataluña, sino también con otros estatutos y lo marcado por la Constitución española.
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Hemos hecho un esfuerzo para cumplir la fecha del mes de agosto prevista por el Estatuto", señaló Solbes, quien insistió en que su propuesta es "
absolutamente respetuosa" con ese texto, aunque admitió que algunos pueda pensar que
"no recoge todo". "No acepto que se diga que no hemos cumplido con nuestras obligaciones y ello impide avanzar en la negociación", reiteró, tras señalar que se seguirá el principio de bilateralidad.
En este sentido, admitió que el texto presentado la semana pasada a las comunidades autónomas "
adolece de inconcreción", pero señaló que es así porque se espera mejorarlo a través del debate, y se mostró en desacuerdo con la denuncia de la Generalitat respecto al desequilibrio vertical del sistema.
"Me gustaría que fuéramos capaces de definir un modelo con proyección futura y coherente", por encima de debates sobre la aportación del Estado, que a su juicio
"no es fundamental a corto plazo".
Solbes habló de
"optimismo" ante la que considera con realismo una "
fase de bajada de ciclo".
A juicio del vicepresidente económico, la publicación de las balanzas fiscales arroja la idea "
casi reconfortante" de que en términos de riqueza y transferencia de recursos, las que más aportan son las que más nivel de riqueza tienen y a la inversa.
"El sistema no es tan malo", señaló
Solbes, quien insistió en su solidaridad.
Con esta idea coincidió el portavoz económico del PP,
Cristóbal Montoro, quien señaló que las balanzas no pueden servir para "
enfrentar" a los españoles. No obstante, apuntó que el Gobierno
"no tiene nada que poner sobre la mesa" en el debate sobre la financiación autonómica en la actual situación económica y contrapuso el modelo que él mismo negoció cuando ocupó la cartera de Hacienda con el Gobierno de
José María Aznar.
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El sistema diseñado por el PP llevaba en sí mismo la dinamita de su propia explosión", replicó Solbes a
Montoro, a quien responsabilizó directamente de la necesidad de tener que reformar la financiación autonómica sólo un lustro más tarde.