Quedan tan solo cinco días para que Amelia Bono y Manuel Martos contraigan matrimonio. Será en Toledo, ciudad en la que vive la novia, donde tenga lugar el enlace y posterior combite, pero la discrección es la tónica dominante del evento.
La pareja, hijos ambos de famosos, aunque por diferentes motivos, ha preferido siempre estar en un segundo plano y parece que, de cara a su enlace, las cosas no han cambiado.
Como ya les adelantó Diariocrítico hace unos días, el lugar escogido para celebrar este matrimonio es el Cigarral del Santo Ángel Custodio, un enclave magnífico, a orillas del Tajo, y que reúne todas las condiciones necesarias para que paparazzis y curiosos no puedan "robar" ni fotos ni detalles.
Poco se sabe de los invitados, que en principio rondarán los trescientos, excepto que el enlace congregará a destacadas personalidades del mundo de la política, la cultura, el espectáculo, el toreo y la alta sociedad madrileña. Y es que lejos de los nombres que ya adelantamos como David Bisbal, Alaska, Alejandro Sanz, Fran y Cayetano Rivera, Alberto Ruiz Gallardón y Eduardo Zaplana, entre otros, la cosa no trasciende mucho más.
Los novios habrían pedido discreción, de nuevo, a sus invitados y a sus progenitores acerca de su asistencia, para intentar que la boda sea, dentro de lo posible, una ceremonia "íntima".
Algo que nos preguntamos, tanto ustedes como nosotros, es sobre la posibilidad de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero acuda al enlace (José Bono es el actual presidente del Congreso de los Diputados). Y como el caso del jefe del Ejecutivo nos surgen otras muchas dudas. De momento, lo que si parece confirmarse es que habrá bastantes medidas de seguridad.
Amelia, licenciada en derecho que trabaja en la firma "Tous" de la que su madre posee varias tiendas en Castilla-la Mancha y Manuel, cantante, residirán en la localidad madrileña de Majadahonda.