OPINIÓN/Víctor Gijón
¿Huelga o cierre patronal?
Hacer compatible derecho de huelga con el derecho de los que no la hacen a continuar en activo es asunto complicado. Si las autoridades, garantes de derechos y obligaciones, se deslizan pelin hacia un lado el conflicto está servido. La situación se complica cuando no se trata de un asunto laboral estricto sino de un cierre patronal.
El conflicto de los transportistas no es, aunque lo parezca, un paro de trabajadores. Quienes sacan los camiones a las carreteras, organizan piquetes para impedir que los que no hacen huelga trabajen y los que se sientan a negociar con el ministerio son patronales. Sólo una pequeña parte del sector está formada por trabajadores autónomos. El resto son conductores que hacen huelga porque sus empresas han decidido cerrar los centros de trabajo, en este caso los camiones, que, sin embargo, siguen circulando pero sólo para manifestarse.
Hacer esta precisión es imprescindible para entender lo que está pasando, más allá de las reclamaciones de las patronales, tanto las que han firmado el acuerdo con el Gobierno, que representan al 80% del sector, como las que mantienen todavía abierto el conflicto. Luego están las consecuencias del cierre patronal. El principal, es el desabastecimiento de productos básicos, tanto de aquellos de primer necesidad dirigidos al consumo, como de los suministros que necesitan las empresas para su funcionamiento.
Aquí se ha producido un efecto inducido. Alguno medios de comunicación, con razones para ofrecer la impresión de caos y así poder criticar al Gobierno, dieron por desabastecidos los mercados antes incluso de que se iniciaron los paros. 48 horas después, los anuncios sobre lo que ocurrá si la huelga continúa, es decir condición sobre condición, siguen siendo igualmente alarmistas, pero, salvo en el combustible, donde los organizadores de la huelga no han cumplido con sus promesas de permitir el suministro a las gasolineras, el desabastecimiento no se está produciendo.
Y en todo caso, y no tratándose de una huelga laboral, perfectamente reglada, y sí de un cierre patronal, si se produjese carencia de productos básicos, las autoridades estarían obligadas a asegurar el transporte de mercancías. Con cierre patronal o sin él