Con carteles en contra de autoridades cruceñas, cívicas y de la región, además con banderas bolivianas en mano, las miles de personas que responden a los movimientos sociales determinaron cinco puntos a concretar, entre ellos exigir la inmediata renuncia del prefecto, Manfred Reyes Villa, a quien le acusaron de ser uno de los principales promotores de la división del país junto a los prefectos de la denominada “media luna”.
Asimismo, determinaron exigir un juicio de responsabilidades en contra del Comité Cívico de Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija y Cochabamba.
Por otro lado, se dio un plazo de 90 días al Congreso Nacional para la aprobación del referendo dirimitorio y aprobatorio de la Constitución Política del Estado (CPE) con fecha y hora para este proceso.
Entre otras de sus resoluciones está la expulsión del embajador de Estados Unidos, Phillip Goldberg, y el contundente rechazo de los estatutos autonómicos cruceños.
Emergencia
Los movimientos sociales se declararon en estado de emergencia y movilización permanente hasta lograr la refundación del país y concretar las determinaciones asumidas por el cabildo.
Varios fueron los dirigentes que emitieron efusivos discursos en contra del referendo y las autoridades que apoyan e, incluso, el cardenal Julio Terrazas, a quien lo sindicaron de estar con la derecha por el hecho de haber asistido ayer a emitir su voto en el referendo.
A medida que pasaban los minutos, los discursos fueron más elevados de tono como la del constituyente del MAS, Marco Carrillo, quien dijo: “Bolivia llama a defender la Patria y si ahora podemos levantar las banderas, también podremos levantar las armas”. Dicho discurso fue criticado por el Movimiento Humanista, que inmediatamente gritó “no a las armas”.
Otros oradores en tanto, lanzaron críticas contra el prefecto, Manfred Reyes Villa, insistiendo su renuncia: “que renuncie el Prefecto y se vaya a Estados Unidos junto a los oligarcas de Santa Cruz”, dijo el ejecutivo de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Cochabamba, Cupertino Mamani.
Por su lado, el dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Isaac Ávalos, indicó que “los militares no deben meterse con nosotros ni con el Presidente. Primero tendrán que pasar por nosotros, luego recién tumbar al Gobierno. Vamos a seguir respaldando al Presidente”.
Hacia el cabildo
Miles de personas marcharon en Cochabamba desde al menos nueve puntos de la ciudad por las diferentes calles y avenidas, para finalmente concentrarse en el Viaducto y realizar un gran cabildo en contra del referendo de Santa Cruz y por la unidad del país.
Durante el cabildo y al término del mismo se vivió una fiesta en las calles con el acompañamiento de bandas. Los marchistas llevaban la tricolor nacional y la whipala.
Algunos activistas políticos aprovecharon la oportunidad para vender ejemplares del proyecto de Constitución Política del Estado y otros textos sobre las autonomías y el referendo de Santa Cruz.
Asimismo, se vendía a lo largo de la Av. Blanco Galindo chalinas con los colores del MAS y la whipala.
No faltaron las y los comerciantes que se dieron cita para vender comida, refrescos, y otros alimentos a los cansados viajeros.
Las jardineras y rotondas eran aprovechadas por los marchistas para hacer un alto en su caminata y dar de comer a los más pequeños. Muchos de los marchistas emprendieron la retirada antes de llegar al Viaducto, apenas recibían su ficha de asistencia, pero los más soportaron el fuerte sol durante los discursos de circunstancia.
El único incidente de importancia que atendió la Policía, cerca del medio día, fue la detención de una persona de 65 años que portaba un arma de fuego, calibre 22 corto, con 8 proyectiles en su tambor.
John Mercado no supo explicar con precisión porqué tenía un arma en su poder y si había disparado o no, o a qué institución pertenecía. Además de este incidente, la jornada transcurrió sin mayores sobresaltos.
Las marchas
El grupo de los fabriles fue uno de los primeros en iniciar la gran marcha hacia el Viaducto. Cientos de trabajadores y vecinos de los diferentes distritos de la ciudad tomaron la Av. Heroínas, hasta la Blanco Galindo para finalmente llegar al punto de encuentro.
Otro numeroso grupo se concentró en la plazuela de San Sebastián, se dirigió por la Av. San Martín, hasta la calle Bolívar, pasando por la Plaza Principal, para dirigirse finalmente al Viaducto.
En este grupo se podía distinguir a pobladores de la zona Sur, vecinos de los diferentes distritos de la ciudad, juntas vecinales y comerciantes. A su paso por la Prefectura, gritaban estribillos en contra del referendo de Santa Cruz y los “logieros” de ese departamento y contra el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
Finalmente, el grupo más numeroso, el de los cocaleros, que se había concentrado en la plazuela Busch, partió cerca del medio día, recorrió la Av. Heroínas, la Av. Blanco Galindo para acomodarse en el Viaducto.
Hasta este punto llegaron también pobladores y campesinos de Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe, y las provincias de la parte andina de Cochabamba.
Las marchas partieron también desde las zonas de la Tamborada, Muyurina, Cala Cala y el kilómetro Cero (El Arco) de la Av. Petrolera.
Las miles de personas que llegaron hasta el Viaducto utilizaron las dos vías de la Av. Blanco Galindo, y efectivos de Tránsito tuvieron que cortar la circulación desde la altura de la rotonda Perú.
Los discursos de los oradores se iniciaron al promediar la una de la tarde y el cabildo concluyó aproximadamente las 14:30 horas. La gente se acomodó en una extensión de cinco cuadras alrededor del Viaducto.
EN LA PAZ.
El Coronel Miguel Castillo, jefe de la Policía de El Alto, ciudad vecinal a La Paz, dijo que los manifestantes quemaron la puerta del canal de televisión y destrozaron sus vidrios, pero no pudieron ingresar al edificio como pretendían.
También quemaron llantas en las inmediaciones del medio de comunicación y bloquearon dos céntricas vías de esa ciudad, aunque después fueron dispersados con gases lacrimógenos.
Protesta
Un multitudinario cabildo en la Ceja de la Ciudad de El Alto, en rechazo al estatuto autonómico cruceño y por la unidad de Bolivia, concluyó ayer domingo con una generalizada agresión a periodistas y un ataque contra TV Norte Canal 24 de propiedad del Prefecto del Departamento de La Paz, José Luis Paredes.
Luego que un cabildo abierto concluyera pasado las 13.00 de ayer domingo, distintas organizaciones retornaban a sus distritos por la céntrica avenida Juan Pablo II y el distribuidor de Transporte Aéreo Militar (TAM), al pasar por TV Norte Canal 24 muchos marchistas silbaban y gritaban estribillo contra ese medio de comunicación.
La gente enfurecida comenzó a lanzar piedras al edificio del medio televisivo argumentando que estaban cansados de la traición del Prefecto Paredes, propietario del canal 24.
Después consiguieron llantas de goma en desuso de vehículos, les echaron gasolina y prendieron fuego en la puerta principal de ese edificio y otras dos las ingresaron por las rejas.
Los trabajadores del canal 24 y la gente que se encontraba dentro del canal, abandonaron rápidamente esas dependencias, entre piedras y palos que usaron los descontrolados manifestantes que procedieron a incendiar el lugar.
Oportunamente llegó un carro Neptuno para apagar el fuego, pero nada se puedo hacer para evitar que las piedras rompieran casi todos los vidrios de ese edificio.
Para evitar mayores hechos de violencia los efectivos de la Policía lanzaron gases lacrimógenos, y en ese instante se produjo una lluvia de piedras contra los policías y todos los periodistas que se encontraban haciendo cobertura.