Escribimos estas líneas en el momento en que los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 se reúnen a las 21:00 horas en una cena de trabajo, tras la decisión de la Canciller alemana Ángela Merkel de convocar una sesión plenaria, a las 8 de la tarde, reunión de la que dijo ayer u hoy mismo, que no convocaría si no había un acuerdo más o menos resuelto. Pero todavía no hay acuerdo, así que la cena se presenta interesante. No sabemos que cenarán, pero si sabemos que en la cena de ayer el primer plato fue trucha con salchichas de Frankfurt acompañadas de ensalada de hierbas silvestres y a continuación alcachofas rellenas de carne con zanahorias glaseadas y puré de patatas, una tabla de quesos y un postre a base de crema de cerezas, todo esto regado con Pinot blanco francés de 2006 y un Esporao, vino tinto del Alentejo portugués.
Tras el importante trabajo de la Presidencia alemana, al que se han plegado la mayoría de los Estados y desde luego todos los que han ratificado el Tratado Constitucional de 2004, del que inevitablemente procede una gran parte de este que ahora se aprueba, con todos los matices y olvidos que se quieran reconocer, los problemas estaban como siempre se supo sobre todo en Gran Bretaña y en Polonia. Reino Unido ha hecho todo lo posible para decir que no pasaba por la creación de la figura de Ministro de Asuntos Exteriores pero ha habido una firme oposición a esta exigencia, o línea roja británica, y lo más que se ha hecho a propuesta durante el almuerzo de hoy día 22 del Presidente español Rodríguez Zapatero ha sido cambiar el nombre de Ministro por el de Alto Representante de la UE, bien que con las funciones que tenia encomendadas, Vicepresidente de la Comisión Europea y Secretario General del Consejo de la UE.
Blair fue asimismo amable con la iniciativa de Francia de eliminar la libre competencia no falseada de la lista de objetivos prioritarios de la UE, y aseguró que veía progresos en la negociación si se respetaban las exigencias de Reino Unido, entre ellas que la Carta de Derechos Fundamentales no tenga valor jurídico, que la Política Exterior Británica no se verá interferida por la de la UE, y que Londres no participe en la Cooperación Judicial y Policial en materia penal. Así que ahora el escollo principal sigue siendo Polonia, que esta mañana según el Presidente de la Eurocámara había empezado a moverse pero no lo suficiente. El Presidente Lech Kaczynski advertía esta mañana que “negociaremos hasta el final y no es costumbre de Polonia rendirse”, y por si acaso Portugal advertía que no redactaría el nuevo Tratado como le corresponde por ocupar la Presidencia del Consejo el 1 de julio si el mandato no era “claro y preciso”.
A la tarde de hoy Polonia se descolgó exigiendo retrasar hasta el año 2020 el nuevo reparto de poder en la toma de decisiones del Consejo y exigiendo además tres cambios en el sistema de doble mayoría. La Canciller alemana creyó haber llegado a un principio de acuerdo incluyendo con algunas concesiones con el voto introducir en el Tratado una nueva cláusula de solidaridad energética para Polonia, retrasando la aplicación del sistema de voto hasta el 2014. Y dando media hora a Polonia para que ratificase el principio de acuerdo. Pero Polonia, “tras consultar con Varsovia”, volvía a rechazar la ultima propuesta de Merkel y solicitaba más peticiones, entre ellas, retrasar hasta más allá del 2014 la entrada en vigor del sistema de doble mayoría. Y así han entrado los Jefes de Estado y de Gobierno de UE ¿a la ultima cena?. Para la historia esta seguirá siendo la “Cumbre de las tres camisas”, porque no eran dos sino tres los días que se sabía iba a durar la reunión. Tal como lo canta Juanes, “y yo con la camisa negra, y las maletas en la puerta”.