El embajador de España en Argentina, Rafael Estrella, afirmó que los jefes de Estado José Luis Rodríguez Zapatero y Néstor Kirchner "son tan tercos como visionarios" para proyectar en sus países la modernización y la lucha contra la "desigualdad". Estrella destacó la "sólida" relación que tienen los gobiernos de Argentina y España, aunque puso el acento en la necesidad de que el vínculo deje de lado el estado de "complacencia" para dar paso al terreno práctico de lo "tangible".
El diplomático resumió impresiones de sus primeros dos meses en la Embajada de España en la Argentina.
"Tenemos una relación sólida, intensa, compleja, cargada de perfiles, con una gran vida... una relación que se puede describir como muy buena, pues sin embargo me da la impresión de que estamos instalados en la complacencia", expresó.
En esa línea, sostuvo que a su juicio, Argentina y España deberán definir en el futuro inmediato qué quieren proyectar "juntos", de manera que la relación sea "creíble y tangible", aprovechando "todas las capacidades y potencialidades".
El sucesor del embajador Carmelo Angulo Barturen, aseveró que "Argentina está jugando un papel creciente en América Latina" y agregó que en la región "están pasando cosas muy importantes" de las que España está pendiente en su calidad de "actor".
Destacó también la "visión internacional" compartida que tienen los gobiernos de Rodríguez Zapatero y Kirchner y puso de relieve la defensa "de los mismos valores" que sostienen, principalmente, en el marco de las Naciones Unidas.
Sobre los jefes de Estado en particular, el embajador Rafael Estrella dijo que "teniendo caracteres muy distintos, comparten rasgos que son comunes, para empezar que los dos son tan tercos, en el buen sentido de la palabra, como visionarios". "Y que se han fijado objetivos ambiciosos para sus países de modernización, de corregir la lucha contra la desigualdad, cada uno con su desigualdad", destacó.
Asimismo, señaló que Rodríguez Zapatero y Kirchner comparten "la determinación" de sentarse "a trabajar en diseñar un futuro común".
Estrella, que hasta diciembre pasado fue en España diputado por el oficialista PSOE, dijo que tras haberse reunido con los directivos de las grandes empresas españolas que están en Argentina llegó a la conclusión de que "hay que ir a la raíz de los problemas".
"Algunos de los problemas que padecen varias de estas empresas tienen que ver con las consecuencias de la crisis profunda que vive Argentina y yo creo que España mostró sobradamente que había entendido la naturaleza de esa crisis manteniendo un compromiso de ayuda con Argentina en los momentos más difíciles", se explayó.
Afirmó que "las empresas también mostraron su compromiso con Argentina" y agregó que ahora, esperan poder tener un horizonte que les quite la sensación de "incertidumbre" que en algunos casos tienen sobre el futuro.
"No tanto las dificultades económicas, las tarifas, etc... El problema de fondo es que la incertidumbre se pueda extender más allá de la superación de la crisis", remarcó.
Insistió en afirmar que "el horizonte de incertidumbre está, forma parte de la política económica, porque todavía el gobierno entiende que no se ha terminado de salir de la crisis y que tiene que tener controlado determinados parámetros de la economía". La incertidumbre, a medio y largo plazos, puede terminar asfixiando las expectativas de crecimiento de las inversiones, por ejemplo, e incluso en determinados momentos puede introducir distorsiones en la relación política", sostuvo el embajador Rafael
Estrella.
Dijo que por esa razón España aspira "crear junto con el gobierno argentino el marco más adecuando para que las empresas de capital español trabajen en Argentina, sigan persiguiendo invertir en Argentina como atractivo y sirvan como referente para otras inversiones que se están estudiando".