Los dos soldados detenidos en Ceuta por intentar vender explosivos se encuentran desde hace meses de baja psicológica. Uno de ellos es legionario y el otro estaba destinado, desde que entró en baja médica, en el Cuartel General de la Comandancia de Ceuta.
Ambos están actualmente expedientados, uno de ellos por falta grave por acumulación de faltas leves y el otro tiene abierto un expediente por causas más graves, del que podría derivarse su expulsión por actuaciones contrarias al régimen disciplinario del Ejercito.
El teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, Pedro Pitarch, del que dependen las unidades de Ceuta, ha ordenado la investigación inmediata de los hechos para determinar como consiguieron los 400 gramos de explosivo de origen militar, además de varios cartuchos de trilita que obraban en su poder.
La Policía maneja la hipótesis de que intentaban dedicarse al tráfico de explosivos con destino a la delincuencia organizada. Además de estos dos soldados hay un tercer detenido
En estos momentos, la Policía registra los domicilios de los detenidos. El tercer arrestado es amigo de los dos soldados, precisaron las fuentes consultadas.