La A-2 (autovía Madrid-Barcelona) era la carretera que mayores problemas de circulación presentaba, con tres tramos distintos de circulación irregular: entre los kilómetros 14 y 17, en dirección a Madrid; del 21 al 25, hacia Barcelona; y entre los puntos kilométricos 23 y 26, a la entrada de la capital.
La M-40, por su parte, tenía retenciones en dos tramos en dirección a la A-1 (autovía Madrid-Burgos), entre los kilómetros 10 y 15, en Madrid, y entre el 54 y el 58, también a la entrada de la capital. Además, la A-3 ( autovía Madrid-Valencia) registraba cinco kilómetros entre los puntos 9 y 14, a la altura del término municipal de Rivas-Vaciamadrid.
Por otra parte, la A-6 (autovía Madrid-A Coruña) presentaba siete kilómetros de tráfico lento a su paso por Guadarrama debido a la niebla. En cuanto a la capital, uno de los hechos destacables fue que un autobús interurbano se quedó parado en una de las dos vías de la avenida de Portugal y formó un gran atasco en el ramal que une esta calle con la M-30 en sentido salida.