Lo que dijo cada cual
Teóricamente, les dieron dos minutos a cada uno, para que pudiesen hablar todos los ‘barones territoriales’ del PP en el acto de Valladolid. En la práctica, claro, todos hablaron más, y el acto se prolongó en exceso.
Habló, primero, el presidente murciano,
Ramón Luis Valcárcel, que fue, por tanto, el primero en expresar su apoyo a
Rajoy, y el primero en subrayar que los principios del partido son ahora los mismos que antes.
A continuación,
Vicente Tirado, que presentaba a la castellano-manchega Dolores de Cospedal, inmersa en las celebraciones del día de Castilla-La Mancha; más de lo mismo, pero algo más largo que su predecesor.
Le siguió Arturo
Esteban, de Melilla: “han intentado radicalizarnos”. Trajo el apoyo del presidente de Ceuta,
Juan Jesús Vivas.
César Díaz, de Extremadura, e
Ignacio Diego, de Cantabria: ¿a qué viene ahora hablar de crisis de liderazgo?
Ovidio Sánchez, de Asturias
: “es verdad que hay una gran escandalera, un trabajo en la prensa que nos preocupa cada día; pero nuestro partido no es lo que dice alguna emisora de radio" (única alusión, sin citarla, por supuesto, a la COPE) y algún otro medio”.
Carlos Cuevas, que representaba al presidente de Rioja, ausente en una ‘cumbre’ –naturalmente, vinícola—en Reims, insistió en el apoyo a Rajoy.
Daniel Sirera, presidente del PP catalán, dijo que con Rajoy es posible hacer
“todo lo que prometimos en campaña electoral”. El canario
José Manuel Soria provocó alguna broma privada:
“Aznar no apoyará a Rajoy, pero le apoya este, que se le parece mucho”.
Javier Arenas, representante de Andalucía:
“somos el mejor partido de España, sin ninguna duda”. “El congreso de Valencia va a fortalecer el proyecto del PP”. “Rajoy no es de camillas ni de cenáculos de grandes analistas; Mariano se crece en la dificultad”.
Gustavo Alcalde, de Aragón:
“Mariano, sería una barbaridad prescindir del bagage de tu presidencia”. “En España hay dem,asiadas cosas importantes en juego como para permitirnos un salto en el vacío”.
Rosa Estarás, de Baleares:
“Soy la única presidenta que está aquí (faltaban, claro, Esperanza Aguirre y María San Gil; por otros motivos, la castellano-manchega Cospedal) y creo que es bueno hablar de lealtad”.
Alberto Núñez Feijoo, de Galicia:
“No conozco a nadie que pueda ser mejor jefe de filas y conocer mejor el ciclismo que Rajoy”. Fue el único que, en Valladolid, citó a Aznar, a su galaico modo:
”hemos disfrutado ocho años del mejor Ribera del Duero llamado Aznar”.
Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana, telegráfico: el PP está “excepcionalmente liderado por Rajoy”.
Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León. Cerró el turno de intervenciones previas a la de Rajoy y se concedió algo más de tiempo y de tono vibrante que los demás. Tampoco mencionó por su nombre a San Gil y Aguirre, pero saludó “
incluso a los que no han podido o querido venir”. “Es pateando los territorios como se consiguen los votos, no en los cenáculos y despachos de Madrid”.
¿Faltó Fraga?
Hubo quien echó de menos al presidente fundador. Quizá su apoyo a Rajoy, explicitado tantas veces, necesita oficializarse en un acto público. ¿Por qué no estuvo Don Manuel? Sencillo: parece que a nadie se le ocurrió invitarlo.