Esta decisión fue adoptada por el Ejecutivo autónomo, en su reunión de Consejo de Gobierno porque el Decreto-Ley "ya no tiene ningún sentido", después de que los embalses que abastecen a Barcelona y su entorno hayan "duplicado sus reservas de agua", según manifestó el vicepresidente de Gobierno aragonés, José Ángel Biel.
El responsable político subrayó que la situación de extraordinaria emergencia "se ha superado" y Barcelona y su entorno "tienen agua para muchos meses".
El vicepresidente anunció que también se ha encargado la redacción del recurso de inconstitucionalidad al artículo 3 del Decreto-Ley. Además el Gobierno aragonés recurrirá el Decreto de la sequía de Cataluña de 15 de mayo de 2008.