red.diariocritico.com

Los australianos, de gira en España

Crónica del concierto de Airbourne en Madrid: Breve, claro y conciso, éxito seguro en el rock'n'roll

Son las tres reglas del periodismo. Perdonen el tostón profesional, pero me viene al dedillo para el caso: hay grupos que no deben complicarse la vida. Leía recientemente una entrevista a Malcolm Young, guitarrista de AC/DC y hermanísimo de Angus, en la que decía que los productores les decían desde sus comienzos que no arriesgaran. Que explotaran su fórmula de tres acordes hasta la extenuación. Airbourne bebe de las mismas fuentes. Y a mucha honra: quien quiera ir a ver una fiesta de rock, con energía y entusiasmo, que les elija. Quien pretenda algo más... que vaya optando por otro destino.
Eso es Airbourne: dos hermanos, los O'Keeffe, australianos y rockeros, con la misma fórmula musical que los AC/DC. Más semejanzas, imposible -aunque los Young fueran en realidad escoceses-. Pero aunque las comparaciones son necesarias o inevitables, pueden ser odiosas. Es cierto que ellos suenan a lo que suenan, pero ni son una banda tributo ni se aprovechan de AC/DC para promocionar su música. Llevan dos discos y ya tienen un repertorio suficiente para arrasar en sus giras mundiales.

En Madrid volvían este año a ofrecer toda su descarga tras un monumental concierto en la Joy el pasado mes de febrero, también dentro de la misma gira, la No Guts, No Glory Tour. Y repitieron repertorio de rock, carreras sobre el escenario, locuras, alcohol y mucho humor. Es lo que Joel O'Keeffe sabe hacer genialmente, porque su don de multitudes y su carisma es ahora mismo incomparable en el mundo del rock.

Joel no sólo se paseaba de extremo a extremo del escenario. No dejó de explotarse yonquilatas de cerveza -las de medio litro- en la cabeza, a base de golpes, o beber media botella de vino durante 'Cheap Wine & Cheaper Women', o tirarse al público para ser agarrado en todo el recinto y seguir tocando la guitarra como si nada en un solo interminable... Joel es, para eso, único.

Pero sí, que nadie busque nada más. Los Airbourne repitieron el mismo setlist que en los últimos conciertos, calcando en su integridad los interpretados en los últimos días por Europa. 13 temas, sin más, durante apenas hora y cuarto, sin más bises ni guiños al público. Con ese tiempo ya hubo suficiente sudor, saltos, pogos, sexo, drogas y rock'n'roll, que en definitiva es la filosofía clásica de esta música que promueven los Airbourne.

Porque esta banda es eso: riffs sencillos y directos, estribillos contundentes y pegadizos, videoclips de rubias pechugonas y motos, coches y camiones, greñas y pintas de rockeros de toda la vida. Honestidad 100% con el público al que se dirigen. Salieron, puntuales, en un escenario únicamente decorado por casi una decena de amplificadores Marshall tamaño XL y un telón de fondo ambientado en la portada del 'No Guts. No Glory' y el vídeoclip del tema 'Runnin' Wild', camión conducido por Lemmy de Motörhead incluido.


Vibraciones

Problemas de sonido los hubo, por cierto, y graves. Las primeras canciones sonaron infinitamente mal, saturadas de graves, y volvió a haber más problemas durante al noche, sobre todo con la señal de audio del micro, a veces entrecortada. Pero lo peor fue que, siendo sinceros, aunque para dos LP que han sacado, los Airbourne ya tienen repertorio de sobra para irse a la carretera, se notan los altibajos. De hecho, aunque uno se lo pase como un crío en sus conciertos, apenas hay un puñado de canciones con cierta calidad, que serán las que sobrevivan al paso de los años. Porque seguro que Airbourne tiene mucho que dar en el futuro, siendo carne de cabezas de cartel de festivales, pero le quedan muchas mejores temas por componer. Eso está claro. Y quien lo dude, es que no les quiere demasiado.

Porque vibrar con 'Too Much, Too Young, Too Fast' o 'Runnin' Wild' es entendible. Temas geniales y con gancho, pero a años luz de otros tantos que sólo eran animados gracias al carisma de Joel y a sus compañeros, que también se lo curran sobre el escenario. No había más que ver el arranque salvaje con 'Raise The Flag', uno de los mejores comienzos de concierto que he visto en mi vida. Impresionantes.

Y lo dicho: Airbourne es mucho más que un grupo de imitación de AC/DC, pero también son mucho menos que sus antecesores. Es cierto que ya, hoy por hoy, tienen un fantástico directo, que es una fiesta verles de gira, pero también es verdad que les queda mucho por recorrer y mejorar. Pero ésa es la gracia. Hacer camino. Y de carreteras salvajes ellos entienden mucho.


>> Galería de fotos>>


_____________________________________________________________________


- Ficha técnica del concierto:
Madrid, 14 diciembre 2010, sala La Riviera.
Hora de comienzo: 22:05.  |   Hora de final: 22:20.
Espectadores: 1.000 aprox.
Teloneros: Motociclón


- Músicos:
- Joel O'Keeffe: Voz y guitarra principal
- David Roads: Guitarra rítmica
- Justin Street: Bajo
- Ryan O'Keeffe: Batería


- Setlist concierto:
1.    Raise The Flag 
2.    Hellfire 
3.    Chewin' The Fat 
4.    Diamond In The Rough 
5.    Blonde, Bad And Beautiful 
6.    Girls In Black 
7.    Bottom Of The Well 
8.    Cheap Wine & Cheaper Women 
9.    Born To Kill 
10.    No Way But The Hard Way 
11.    Too Much, Too Young, Too Fast 
Encore:
12.    Runnin' Wild 
13.    Stand Up for Rock 'N' Roll


Pablo M. Beleña
Diciembre 2010



- Más crónicas de conciertos:

Alice Cooper

Crónica del concierto de Alice Cooper en Madrid

Joe Satriani

Crónica del concierto de Joe Satriani en Madrid

Uriah Heep

Crónica del concierto de Uriah Heep en Madrid

After Crying + Kotebel

Crónica del concierto de After Crying y Kotebel en Madrid

Dark Tranquillity + Insomnium

Crónica del concierto de Dark Tranquillity e Insomnium en Madrid

Peter Gabriel

Crónica del concierto de Peter Gabriel en Madrid
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios