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El 'nuevo' Tiger Woods sale del infierno un año después

"No soy el mismo hombre que hace un año". La confesión del considerado mejor golfista del mundo llega 365 días después de que, en el último jueves del mes de noviembre de 2010, en la noche de Acción de Gracias- Tiger Woods viviera su peor pesadilla. Un mal sueño que le ha durado casi un año y que comenzó con un escueta línea que apareció en los teletipos de todo el mundo procedente de la CNN norteamericana. "21,00 hrs. Orl. (EE.UU). El golfista Tiger Woods ha tenido un grave accidente de coche".
Aquel escueto comunicado fue el primero de otros muchos, de algunos ciertos, otros inciertos o dudosos y otros directamente falseados por el afán de contar cosas sobre el que era entonces, antes de esa noche, el mejor ejemplo de deportista que se podía conocer en el mundo. Sin embargo, según iban pasando las horas, todo parecía tomar un cariz confuso, brumoso y hasta sucio, con sexo, peleas familiares, agresiones, médicos, comunicados privados de todos lados y hasta la presencia de la policía en el lugar de los hechos.

 El accidente automovilístico pasadas las nueve de la noche, fue sólo la espita del escándalo sexual posterior, de la retirada de Tiger de los terrenos de juego, de su adiós -parecía definitivo a la competición-, de la retirada de la mayoría de sus esponsors y, finalmente, de su divorcio. Ahora, un año después, parece que las cosas empiezan a normalizarse, pero en el camino parece que Tiger Woods ha dejado muchas cosas en el camino. Unas, eso sí, mejores que otras.

Adicción al sexo e infidelidades


Quizá para no olvidarse de lo que pasó hace un año y para terminar definitivamente con el tema, Woods ha escrito una columna personal para la revista norteamericana Newsweek donde ha hecho examen de conciencia sobre lo ocurrido en estos últimos doce meses, en los que el mundo entero ha sido testigo con todo detalle de su adicción al sexo y las repetidas infidelidades a su mujer.

 El deportista ha confesado, entre otras cosas, sentirse muy arrepentido por haberse “separado de los valores que le habían enseñado”, lo que le llevó a hacer “elecciones terribles y errores repetidos” que consiguieron “dañar a las personas que más quería”.  Según afirma, la causa que le llevó a entrar en una espiral de autodestrucción fue su buen hacer en el deporte. “El golf es un deporte centrado en uno mismo. Pensé que si tenía éxito en el golf, entonces sería invencible”, ha explicado Woods.

 Pero el escrutinio público y la ayuda profesional que recibió le hicieron darse cuenta de su error, y ahora ha conseguido aprender a valorar lo verdaderamente valioso de la vida. “Estoy aprendiendo, dice en Newsweek, que algunas victorias pueden suponer sonrisas, no trofeos; y que los eventos más ordinarios de la vida pueden traer alegría, como dar un baño a mi hijo Charlie”, continúa.

 Aparte de sus hijos, quienes más le están ayudando a situarse en su nueva vida son sus fans, que no  guardan rencor por sus errores: “Me han maravillado las consideradas palabras de ánimo que he oído. Esos sentimientos no son simplemente corteses, sino generosas expresiones de compasión que siempre agradeceré”. Como conclusión a este repaso Woods reflexiona y reconoce que, aunque nunca podrá “reparar totalmente el daño” que ha hecho a su familia, seguirá “intentándolo”. “No soy el mismo hombre que hace un año. Y eso es una cosa buena”, sentencia.

Puede acceder a toda la historia de sus últimos 365 días a través de Elperiodigolf.
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