Nosotros nos vamos enterando de la repercusión que tuvo el discurso de cierre de
Mariano Rajoy en el debate del pasado lunes tuvo mucha chicha. Hay muchas opiniones, y que circulan
muchas bromas al respecto en Internet y vía SMS a los móviles.
Pero lo más curioso de todo es que en Génova admiten, en pequeños círculos y por supuesto ‘off the record’, que Rajoy no estuvo muy acertado en las formas. O lo que es lo mismo, los encargados de redactar ese mensaje de cierre no estuvieron muy finos con la pluma. El sentido todos lo entendemos y no es nada nuevo en el ideario del PP. Lo que se discute es el tonillo… ¿algo ñoño?