El 'ex' sigue en campaña desde 'su' FAES y apoyando a Rajoy
Aznar: "A la izquierda, eso de la libertad le produce alergia"
Genio y figura. En la presentación de un libro de FAES en Madrid Aznar ha arremetido contra le ‘izquierda’ en general para defender que sólo la Presidencia del Gobierno por parte de Mariano Rajoy nos puede llevar a recuperar “la vía de los grandes consensos de Estado” y acomenter “esas grandes reformas que nuestra Nación necesita en muchos ámbitos, uno de ellos, el de las políticas de bienestar”.
José María Aznar ha sido una vez más José María Aznar en la presentación del libro “Reinventar el estado de bienestar. La experiencia de Suecia”, del chileno Mauricio Rojas, que él mismo prologa. En su intervención, Aznar ha arremetido contra la política de Zapatero y de su vicepresidente segundo, Pedro Solbes. En realidad, no ha dejado títere con cabeza.
El eje de su intervención, evidentemente electoralista y de apoyo, claro, a Mariano Rajoy, giró en el sentido de que a la izquierda no le importa que la educación sea de calidad, sino que sea pública; ni que la universidad sea excelente, sino pública; ni que los hospitales den servicios de calidad, sino públicos. En definitiva, que “no les importa el ciudadano: les importa mantener estructuras públicas por interés político partidario y porque, al final, la iniciativa privada es terreno de libertad. Y a la izquierda eso de la libertad le produce alergia”.
Es decir, que para el presidente de FAES, Zapatero quiere un modelo estatista que lo cubra y lo controle todo, porque “desprecia a la persona”. Y, así, cuando la izquierda habla de política social se olvida de la creación de empleo, que es “la mejor política social. Lo afirmé cuando España tenía, como en 1996, una tasa de paro del 23 por ciento y, lo reiteré ocho años después, con 5 millones más de empleos y más de un millón de parados menos”.
Según Aznar, a fecha de hoy, hay en España en la cola del paro ochenta mil personas más de las que había en marzo del 2004, y “al ritmo actual en marzo serían 400.000 parados más en la cola del INEM. Muy social…ista. Claro que sí”.
En esa línea, Aznar dice producirle “tristeza” el que la izquierda española siga “incurriendo en errores conceptuales propios de políticas antiguas”, porque “no ha entendido todavía que el crecimiento económico sostenido y la creación de empleo son justamente los elementos que permiten avanzar en la sociedad del bienestar, y no al revés”.
La política social
En el terreno de la política social, la receta de Aznar pasa por incluir las reformas laborales en la dirección de la flexibilidad para hacer más atractiva la contratación; las reformas de las prestaciones por desempleo para incentivar la aceptación de empleos y las reformas en los sistemas de pensiones para garantizar su sostenibilidad, facilitar los instrumentos de ahorro individual y evitar la pérdida de trabajo de quienes pueden y quieren seguir trabajando.
Y en el terreno educativo sostuvo que “he sido y soy partidario de las reformas en la educación para incrementar la calidad de la enseñanza bajo los principios de reconocimiento del mérito, el esfuerzo y la autoridad del profesor, así como para garantizar la libertad de elección de centro educativo en favor de los padres”.
Tras un repaso pormenorizado de sus ‘logros’ durante sus ocho años de Gobierno, Aznar sostuvo que “siempre rehuimos la tentación populista y la demagogia en asuntos tan sensibles como las pensiones o el salario mínimo”. En materia de pensiones, por ejemplo, “fuimos especialmente responsables: nos encontramos un sistema de pensiones en suspensión de pagos, cuyo responsable es quien hoy lleva la cartera de Economía y Hacienda y amenaza con volver a llevarla otros cuatro años”, en referencia directa a Pedro Solbes.
“Recuerdo muy bien cómo, en diciembre de 1996, tuvimos que pedir un préstamo a los bancos para poder pagar la paga extraordinaria a los pensionistas españoles”, recalcó Aznar. Sin embargo, luego “conseguimos que el déficit de la seguridad social se convirtiera en superávit y en 2003 aprobamos la Ley del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la hucha de las pensiones, que tan criticada fue entonces por los socialistas”.
Desde esa perspectiva, para Aznar es evidente que España necesita una nueva agenda de reformas en sus políticas sociales que profundicen en la libertad de elección por parte del usuario-contribuyente, en la separación entre el Estado que provee los servicios y el Estado que produce dichos servicios y en la sostenibilidad financiera a largo plazo del sistema de pensiones y del sistema de salud.