Zapatero está triste
Zapatero está triste... ¿Qué tendrá Zapatero?
Los suspiros se escapan de su boca de (PS)Obrero(E),
que ha perdido la (P)risa, que ha perdido el color.
Zapatero está pálido en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
Rubén Darío era un crack y un visionario. Cuando compuso esta Sonatina no tenía ni idea de lo bien que venía para definir la situación actual de este país nuestro.
¿Zapatero está triste, Zapatero está solo? Nos ha fastidiado: eso significa gobernar. Quizá la demostración de que uno se va haciendo mayor es que llega un día en el que descubre que no puede caerle bien a todo el mundo. Y cuando ese día se acompaña de más y más responsabilidades, encima se da cuenta de que no sólo no puede caerle bien a todo el mundo. Es que además, hay gente a la que se le puede caer mal. Y si me apuran, muy mal.
Zapatero ha perdido a Prisa pero la recuperará. Que nadie se engañe. Cuando haga falta – municipales y autonómicas de 2011 o generales del 2012 si es que se aguanta – el grupo más afín estará ahí y al final hasta les servirá a las dos partes para vender cierta desafección entre Moncloa y el que otrora fue el “Diario independiente de la mañana” y que ahora es “El periódico global en español”. El globo del diario global tendrá que ver con la TDT de pago pero se puede llevar por delante las aspiraciones de Tomás Gómez a que le dejen proclamar a sus candidatos en otoño con el hecho diferencial madrileño. Para Prisa es más fácil arrearle a Zapatero en el trasero de Tomás Gómez, que arrearle directamente al presidente del gobierno. No se dejen engañar por un puñado de editoriales tirados con bala o por un par de portadas a mala baba. En cuanto haga falta, insisto, estarán donde tienen que estar.
Y por acabar con Rubén Darío otra vez, nos volvemos poéticos
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.