Y es que cuando en el Congreso del PP de junio del pasado año, 2008,
Mariano Rajoy conseguía revalidar su puesto como presidente nacional del partido, muchos le daban un pequeño margen de plazo para su caída definitiva. El sector liderado claramente por
Aguirre y otros antiguos dirigentes de la era
Aznar, como
Rato, más los críticos de todo el territorio español, pretendía que en los siguientes procesos electorales su figura quedara muy tocada.
Pero lejos de eso, el espaldarazo que supuso para él la victoria aplastante en Galicia gracias a su gran apuesta personal,
Núñez Feijóo, le elevó a categoría de líder 'que no hay que tocar', más que intocable o incuestionable. Y si alguien esperaba que su mano pudiera temblar tras las europeas, se equivocaba también. En el balcón de Génova, el pasado domingo 7 de junio, se vio a un Rajoy que claramente asumía el triunfo como algo personal y una 'vendetta' con sus detractores.
Por esa razón comienza a entenderse que esta semana hayan comenzado a surgir noticias que circulan con algo de mala intención. El 'caso Gürtel' no ha golpeado al partido en Valencia, feudo 'popular' donde Rajoy se mueve a gusto gracias a Camps, a quien Mariano defendió a capa y espada cuando peor lo pasó por el asunto de los trajes de lujo.
Si algunos dijeron que ese apoyo le pasaría factura antes o temprano, ahora le suponen réditos. Pero la aparición en toda la prensa de los últimos líos relacionados con su tesorero,
Luis Bárcenas, demuestran que es turno de 'tocar' al líder como sea. Se entiende que la noticia esté bien promocionada en la portada de El País este viernes, pero no en
El Mundo, donde
Pedro J. quiere claramente aprovecha la situación para golpear a la actual dirección y al equipo que comanda Génova, incluyendo un duro editorial en el que pide la dimisión inmediata de Bárcenas como tesorero del PP.
A eso hay que unirle el ataque de
Jiménez Losantos de nuevo hacia Rajoy, muy duro y algo fuera de lugar. El locutor de la COPE, además de menospreciarle, insinuó que esta victoria del PP
"es el peor resultado posible para la democracia". La frase sería más entendible en otros medios, críticos con el PP, pero ante todo llamó la atención que insinuara que favorecerá a Bárcenas pase lo que pase en los tribunales:
"¿Qué programa político va a ha llevar a unos comicios generales? (...) ¿A Bárcenas como ministro de Hacienda, cómo vamos a luchar contra la corrupción, desde la tesorería del PP?". Graves palabras las del periodista.
Además, ha circulado la noticia de que el centro de Inmigrantes Latinoamericanos dice que les ofrecieron empleo por ir a un mitin de Rajoy en Valencia. Según ellos, a
39 familias de inmigrantes les ofrecieron un puesto de trabajo para que acudiesen al mitin electoral que celebró el PP el 2 de junio en la plaza de toros de Valencia.