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Unos a otros se pasan la 'pelota': ¿quién liberó al agresor de Moreno?

El juez pasa la pelota a la Policía, la Policía hace lo propio hacia el juez y hacia la Guardia Civil y unos por otros un peligroso criminal ha quedado en libertad. El presidente del TSJ de Madrid, Francisco Javier Vieira, ha exculpado al juez de Instrucción Nº 3 de Alcobendas que decretó la libertad provisional del capo albanokosovar Astrit Bushi, agresor de José Luis Moreno, y pide la apertura de expedientes a los policías que le custodiaban. El SUP acusa a Vieira de “mentir” y lanza la pelota a la Guardia Civil, que no informó a los policías de la situación de Bushi. Al final, lo que se ha producido es un terrible fallo en el sistema.

La secuencia de los hechos muestra que la puesta en libertad del capo albanokosovar Astrit Bushi ha constituido un terrible fallo en el sistema de custodia de detenidos, un fallo que los jueces quieren hacer recaer exclusivamente en la Policía Nacional. Pero, según los documentos a los que ha tenido acceso Diariocrítico, las culpas se reparten entre todos: el juez que ordenó su puesta en libertad sabiendo que estaba en prisión provisional por otras causas, la Guardia Civil que lo custodiaba y debía devolverlo a la cárcel de Valdemoro, primero, y a la de El Puerto de Santa María (Cádiz), después, y los policías nacionales que se hicieron cargo de la custodia de Bushi en los calabozos de los juzgados de Alcobendas (Madrid). Lo dicho: un fallo global del sistema que podría volverse a repetir en otros casos.

     La secuencia de los hechos es la siguiente: el lunes, 30 de marzo, Astrit Bushi abandona la prisión de El Puerto de Santamaría (Cádiz) con destino a la de Valdemoro (Madrid) custodiado por la Guardia Civil. El traslado se efectuó a petición del Juzgado de Primera Instancia número 3 (antiguo Mixto número 5) de Alcobendas por un delito de “robo con fuerza en grado de tentativa” en un chalé de La Moraleja (Madrid). Esa noche, Bushi la pasó en la cárcel de Valdemoro y al día siguiente, 31, martes, fue trasladado por efectivos de la Guardia Civil –Cuerpo al que corresponden los traslados interurbanos- a los Juzgados Centrales de Plaza Castilla (Madrid), donde ingresó en los calabozos en espera de ser ‘distribuido’.

    Según fuentes policiales, todos los presos preventivos o con condena que tienen que declarar ante algún juzgado por ésa u otra causa distinta en cualquiera de los Juzgados de la Comunidad de Madrid pasan primero por los Juzgados Centrales de Plaza Castilla, donde son ‘distribuidos’ a los diferentes juzgados que los han requerido. Pero es que, además, ese mismo día Bushi tenía que comparecer por otra causa distintas en el Juzgado número 46 de Madrid, en Plaza de Castilla.
    
    Desde el calabozo de Plaza Castilla, el capo albanokosovar fue trasladado por otro equipo de guardias civiles a los juzgados de Alcobendas, que era donde Bushi tenía que declarar. Allí quedó en los calabozos bajo custodia de la Policía Nacional. En ese momento la Guardia Civil, responsable de la conducción desde El Puerto de Santa María y, por tanto, del regreso a la prisión del detenido, desapareció de escena en tanto el albanokosovar declarara ante el juez, como viene siendo habitual.

Entrega sin notificación



Según la Nota Informativa firmada por los seis policías nacionales responsables de la custodia de Bushi que elevaron al comisario jefe de Alcobendas, la Guardia Civil que les hizo entrega del detenido no les notificó que el mismo se encontraba en prisión preventiva en El Puerto de Santa María, a donde debía de volver después de declarar. Pueden ver la ‘Nota Informativa’ en su integridad pinchando aquí.

    Fuentes policiales señalan, igualmente, que, dado que el equipo de guardias civiles que trasladó a Bushi desde Plaza de Castilla a Alcobendas era distinto al que le trasladó desde Valdemoro a Plaza de Castilla, era muy probable que ese nuevo equipo desconociera que Bushi estaba en prisión preventiva y que, por tanto, había que devolverlo a Valdemoro para que desde allí fuera devuelto a El Puerto de Santa María. Pero esta versión está aún por confirmar. Desde la Guardia Civil se afirma que enviaron un fax con todos los datos a la Comisaría de Alcobendas. Pero la Comisaría dice que allí no llegó ningún fax.
   
    El caso es que, de creer la versión policial explicada en la anterior ‘Nota Informativa’, los policías trasladaron esposado al detenido ante el juez de Primera Instancia número 3 de Alcobendas, quien le tomó declaración por otro delito distinto al por el que se encuentra en prisión provisional. Según José María Benito, responsable de Comunicación del Sindicato Unificado de Policía (SUP), “el único, por tanto, que sabía a ciencia cierta que Bushi provenía de la cárcel era el juez”.

    Una vez tomada declaración al detenido, el juez Javier Martín-Borregón, aún considerando en sus fundamentos jurídicos que “existen motivos bastantes para estimar responsable criminalmente del delito de robo con fuerza en grado de tentativa”, estima que “de conformidad con lo dispuesto en los artículos 499, 502 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, procede decretar su libertad provisional sin fianzas, con la sola obligación Apud-Acta de comparecer ante este Juzgado u órgano judicial que conozca de la causa los días que se indicarán”. Es decir, que no utiliza una frase que suele ser habitual en estos casos: “Si no estuviese privado [de la libertad provisional] por otra causa…”. En este caso, Bushi sí lo estaba. Pueden leer el Auto del juez Martín-Borregón de forma íntegra pinchando aquí.

    Según la versión policial de que no fueron informados por la Guardia Civil de que el capo albanokosovar estaba en prisión preventiva por otra causa, los agentes procedieron a dejarlo en libertad “siguiendo la orden del juez”. El sistema que debía de haberse seguido es, una vez tomada declaración por esa causa y con el Auto correspondiente del juez en el sentido que fuere, avisar a la Guardia Civil para que acudiera a los calabozos de ese juzgado para hacerse cargo del detenido. La Guardia Civil lo hubiera devuelto primero a Valdemoro y luego a El Puerto de Santa María. Pero los policías alegan que nadie les comunicó que Bushi provenía de prisión, a la cual hubiera debido volver.

El tema es de tal gravedad, que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Javier Vieira, concluye que el error no fue de la Justicia y carga contra los agentes por dejar marchar a Bushi. Pero desde los sindicatos policiales se ha respondido duramente a que los jueces quieran ahora “escurrir nuevamente el bulto” en un sistema que hace aguas por todas partes. Lean los comunicados del SUP al respecto pinchando aquí y pinchando aquí.


Otro miembro de la banda, excarcelado también por error

Pero no acaba todo aquí: resulta que, según han confirmado a Diariocrítico fuentes penitenciarias, otro integrante de la banda de Astrid Bushi, Alejandro Fred Deda, fue excarcelado el 18 de marzo por error. Ahora bien, en este caso Instituciones Penitenciarias se dio cuenta rápidamente y avisó a la policía, que lo localizó y lo reingresó a prisión.

La excarcelación de debió, igualmente, a que Deda fue trasladado por la Guardia Civil a un juzgado cuyo titular ordenó su puesta en libertad en relación con la causa tramitada en ese juzgado. En este caso, la Guardia Civil lo reingresó al penal de Madrid VII (Estremera, Madrid), donde se hallaba en prisión provisional. Pero el auto de este juez llegó al penal y uno de los funcionarios le abrió la puerta y le dejó en libertad sin consultar la base de datos. La rápida reacción de Instituciones Penitenciarias evitó que Deda desapareciera como Bushi.


Información relacionada:


>> La Justicia madrileña culpa a la Policía
>> Lea la nota informativa del TSJA archivando la investigación al juez (pdf)

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