Pide una estrategia no sólo militar
Moratinos habla con Obama de Afganistán 'sin tratar el número de tropas'
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, ha hecho llegar al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, la postura de España sobre la necesidad de "cambiar la estrategia" en Afganistán, informaron fuentes de la delegación que acompaña al jefe de la Diplomacia española en su visita a Washington.
Moratinos, que inició el miércoles una visita de dos días a Washington para tener una primera toma de contacto con el equipo de Obama y despedirse de su colega estadounidense, Condoleezza Rice, se reunió en la tarde del miércoles con Madeleine Allbright, ex secretaria de Estado con la Administración Clinton y uno de los interlocutores que el presidente electo ha designado para mantener contactos con delegaciones extranjeras.
El ministro subrayó ante Allbright la importancia de que la comunidad internacional se dote de una estrategia "político-militar" y no sólo militar en Afganistán así como que profundice en la afganización del país, esto es, que sean los propios afganos los que tomen las riendas del país, según las mismas fuentes, que precisaron que en la entrevista no se habló del número de tropas que España tiene en el país, dado que no era el momento de entrar en ese detalle.
El Gobierno ha reiterado en estos últimos días que no se plantea en este momento un aumento de su presencia militar en el país, que fue reforzada por última vez en septiembre de 2007 con el envío de dos equipos operativos de instrucción y enlace (OMLT), el contingente que precisamente sufrió el atentado suicida del 9 de noviembre, que se saldó con dos militares fallecidos.
El lunes pasado, la ministra española de Defensa, Carme Chacón, defendió en el Congreso una "revisión estratégica" en Afganistán con la ONU como "coordinadora" de toda la presencia internacional y con su misión, la UNAMA, desplegada en "todos los rincones del país", una modificación de rumbo que contemple además "acelerar" la cesión de competencias a la Administración afgana, mejorar la coordinación entre las dos operaciones militares de Estados Unidos y la OTAN y "evitar a toda costa las bajas civiles".