La mitad de ellos votaron en contra en la Cámara de Representantes
Los republicanos 'traicionan' a Bush y boicotean el plan de salvamento financiero
La crisis mundial se agrava mucho más de lo que ya está. Porque, de forma sorprendente, la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha rechazado el plan de salvamento financiero del presidente Bush. Y, además, han sido los propios los que lo han echado para atrás, pues la mitad de ellos votaron en contra. La incertidumbre avanza y las perspectivas se oscurecen más. Como en Wall Street, que a escaso tiempo del cierre de este lunes perdía más de un 6%, un desplome que recuerda el 'crack' del 29.
La Cámara de Representantes de EEUU rechazó este lunes contra todo pronóstico el controvertido proyecto de ley de 700.000 millones de dólares de rescate del sector financiero, lo que supone un duro golpe para la Casa Blanca.
Rechazado por 133 republicanos y 95 demócratas
Un total de 133 republicanos y 95 demócratas rechazaron este plan diseñado por Bush, frente a los 205 miembros de la Cámara de Representantes que votaron a favor, según los datos de la Cámara.
De los 205 que manifestaron su respaldo al plan, 140 eran demócratas y 65 eran republicanos, y el único que se abstuvo fue el representante republicano por California Jerry Weller. Justo después de conocerse el resultado de la votación, Bush reconoció su decepción por la decisión de los congresistas pero aseguró que seguirá enfrentándose al problema de forma directa.
"Me sentí decepcionado en la votación que hubo en el Congreso de Estados Unidos sobre el plan de rescate económico", declaró Bush tras reunirse con el presidente ucraniano, Viktor Yushchenko. "Propusimos un plan que era grande porque tenemos un gran problema", explicó. "Nuestra estrategia es continuar ocupándonos de esta situación económica, y estaremos trabajando para desarrollar una estrategia que nos permita seguir avanzando", manifestó.
El presidente anunció su intención de mantener un encuentro con sus asesores económicos y de trabajar con los líderes del Congreso para analizar cómo se puede superar la crisis. Poco después de la reunión de Bush con Yushchenko, el secretario del Tesoro y principal representante del Gobierno con los congresistas en las negociaciones sobre el plan de rescate, Henry Paulson, entró en el Ala Oeste de la Casa Blanca.
Plan alternativo
Por su parte, la Cámara de Representantes ha decidido no hacer un receso --como había previsto con el fin de que sus miembros pudiesen participar en sus respectivas campañas electorales de cara a los comicios presidenciales del próximo 4 de noviembre-- y, en cambio, anunció que se dedicará a buscar una alternativa al plan de rescate de Bush, según informaron fuentes de la Cámara.
El candidato demócrata a la Presidencia, Barack Obama, opinó que al final el Congreso aprobará el plan: "Confío en que vamos a llegar a ese punto", pero "va a ser un poco complicado", reconoció Obama, que añadió que, en el Congreso, las cosas nunca transcurren sin problemas. El senador por Illinois aseguró haber hablado por teléfono después de la votación con Paulson; con la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, y con otros congresistas.
"La estabilidad de toda nuestra economía está en peligro, así que no nos quedan opciones buenas", lamentó, e instó a los estadounidenses y a los mercados financieros a permanecer tranquilos a pesar del fracaso del plan de rescate, que ha provocado una fuerte caída de la bolsa norteamericana con pérdidas que superan el 4,5 por ciento.
Así era el 'Plan Bush'
El Gobierno articuló un plan de rescate para la economía estadounidense con el objetivo de hacer frente a la crisis económica más grave a la que se ha enfrentado el país desde la Gran Depresión de los años 30.
El Tesoro norteamericano, en colaboración con la Reserva Federal, pretendía inyectar hasta 700.000 millones de dólares para comprar a los bancos los activos contaminados por las hipotecas basura y poder mantenerlos fuera de sus cuentas hasta que la economía se recuperase.
Antes de iniciarse la sesión de la Cámara de Representantes, Bush explicó que el plan de rescate serviría para afrontar las causas del problema financiero y ayudaría a que no se extendiese al resto de la economía.