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Los 'Príncipes' honran a las víctimas del Holocausto

Los 'Príncipes' honran a las víctimas del Holocausto

  • El Príncipe promete hacer de España una sociedad "más cohesionada"
  • Shalev dice que el 'Príncipe' representa "la victoria del bien sobre el mal"
  • La ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias se convirtió este año en un sentido y muy emotivo homenaje a las víctimas del Holocausto nazi -algunos de ellos estuvieron presentes- así como a las de otros genocidios actuales. El acto fue un alegato en defensa de valores como la tolerancia, el respeto por la diversidad cultural, la democracia y la dignidad humana. La ceremonia fue traducida a cuatro lenguas --francés, alemán, inglés y hebreo--.

    La emotiva gala celebrada en el teatro Campoamor de Oviedo, bajo la presidencia de los Príncipes de Asturias, contó con la asistencia de seis de los ocho galardonados. No fue posible que estuvieran sobre el escenario para recoger el galardón Bob Dylan (Artes) ni el sociólogo Ralf Dahrendorf en cuyo nombre fue entregado el premio a su esposa Christiane Dahrendorf.

       Ésta pronunció unas palabras en nombre de su marido con las que agradeció el premio como "un reconocimiento a unas Ciencias Sociales de las libertades". "Mi marido sabe que coincido con él aunque mi vida no sea de política ni de ciencias sociales, sino de medicina y arte: o del individuo más que de las teorías. Eso significa que intentamos tener puentes entre tres culturas", leyó Christiane Dahrendorf.

       Uno de los momentos de mayor emotividad se produjo durante el minuto de silencio que el Campoamor rindió en memoria de todas las víctimas del Holocausto a petición de los galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de La Concordia, el Yad Vashem, tras recoger el galardón. El silencio quedó roto por un gran aplauso del público a los diez representantes de supervivientes del genocidio y Justos entre las Naciones que se encontraban de pie enlazados por las manos.

    Representación institucional

       Los galardonados estuvieron arropados durante la ceremonia por una amplia representación institucional y de autoridades internacionales de diferentes ambitos. El Gobierno español estuvo representado por los Ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; Educación, Mercedes Cabrera, y Cultura, César Antonio Molina. Además de los Príncipes de Asturias, en representación de la familia real acudió como cada año la Reina Doña Sofía que ocupó su palco de honor en el Campoamor.

       En la lista de autoridades destacaba además del presidente del Congreso, Manuel Marín, la presidenta del Tribunal Constitucional Manuel Marín, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el ex presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, además del Gobierno regional con el presidente Vicente Álvarez Areces a la cabeza, y representantes de las principales instituciones autonómicas. Los premiados acudieron además arropados por una delegación institucional de su país.

       El Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, se comprometió durante su intervención a contribuir a "hacer de España una sociedad más cohesionada en torno a valores de la Constitución" y resaltó los valores de los galardonados, que representan "la lucha por la vida y la dignidad de las personas". En nombre de los galardonados intervino el escritor Amos Oz (Letras) que pidió la implicación de Europa en la solución del conflicto árabe-israelí a la vez que pidió la reconciliación de las culturas.

       El presidente de Yad Vashem, Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén, Avner Shalev, dijo en su discurso hallar en el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia "la victoria de la tolerancia sobre el racismo, del amor sobre el odio, del bien sobre el mal". "No sólo la maldad nazi histórica, específica y única, sino también la maldad que sobrevive y se renueva en nuestros tiempos del antisemitismo, el racismo y la xenofobia, en todo el mundo", aseveró.

       El Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, Al Gore, realizó durante su intervención una mención especial a los supervivientes del Holocausto de quienes dijo "ser un honor" compartir con ellos el escenario. Gore insistió, además, en su mensaje de alerta sobre las consecuencias del cambio climático y el deterioro ambiental del planeta. "Estamos chocando con el tejido ecológico que sustenta la vida misma; debemos absorber la verdad de lo que nos cuentan los científicos y tener la valentía de actuar", expuso el galardonado ante el público. 

       Como representantes del desarrollo de la ciencia y la Humanidad, estuvieron presentes los galardonados con los Premios Príncipe de Investigación Científica y Técnica, los biólogos Ginés Morata y Peter Lawrence, y los responsables de la revistas Nature y Science (Comunicación y Humanidades).  La ceremonia concluyó a las 20.10 horas con el himno de Asturias interpretado por la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo y la ovación en pie de todos los asistentes.

    Ambiente en las calles

       La entrega de los Premios Príncipe de Asturias congregó en las calles a cientos de personas para ver el paso de la comitiva desde el Hotel de la Reconquista hasta el Campoamor. Varias pantallas gigantes instaladas en las calles hicieron posible que el público pudiera seguir la llegada de los galardonados así como de las autoridades y el transcurrir de la gala. Decenas de gaiteros tocaron también en las calles durante casi todo el día.

       Los premiados fueron aclamados a la entrada del teatro al igual que a algunos de los invitados, como el piloto de Formula I, el asturiano Fernando Alonso que fue Premio Príncipe de Asturias de Los Deportes en 2005. En esta ocasión, el galardonado en esta categoría fue Michael Schumacher, que fue vitoreado en varias ocasiones durante su estancia en Oviedo.

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