La agencia amenaza con bajar la calificación de la deuda española
La 'tenaza' Moody's pone de los nervios el riesgo de invertir en España a 350 puntos
Se veía venir. La guerra entre comunidades autónomas y Gobierno central a cuenta del control presupuestario para cumplir con el plan de consolidación fiscal ha tenidos consecuencias. La primera, que la agencia de calificación crediticia Moody's ha situado la calificación de la deuda española (Aa2) y de algunos bancos en "revisión para una posible rebaja" debido a las presiones de financiación a las que se enfrenta el Gobierno español. La segunda, en los mercados: el Ibex pierde más del 1% al Ibex y dispara la prima de riesgo por encima de 350 puntos básicos. El euro pierde los 1,43 dólares.
La agencia advierte de que la crisis española puede verse agravada por el impacto del nuevo acuerdo de ayuda a Grecia, así como por los retos para el plan de consolidación fiscal del país que representan las débiles perspectivas del entorno económico y la situación de varias comunidades autónomas. Y la ministra de Economía, Elena Salgado ha buscado en la actitud negativa al recorte de los gobiernos autonómicos, el culpable de esta nueva carga de profundidad de Moody's.
Con este panorama, la banca es el sector más castigado tras el aviso de Moody´s. Santander y BBVA cotizan con caídas del 2,5%, mientras que Endesa pierde el 2,4% tras presentar resultados del semestre. Caixabank, Sabadell y Bankinter también operan con descensos próximos al 2%, mientras que Repsol corrige el 1,5% tras una mala recomendación. IAG lidera con avance del 0,5% tras comunicar que ganó 88 millones en el semestre tras las pérdidas de 2010. Y lo que es peor: el incremento de la prima de riesgo española hasta los 352 puntos básicos, con el bono español a 10 años en el 6,12%. Es decir, nos cuesta un 3,52% más financiarnos en el exterior, cuando los últimos días la misma prima de riesgo (medida por el diferencial que le cuesta la misma financiación a los alemanes) se había empezado a relajarse.
Más desconfianza
El encarecimiento de la financiación en el exterior tiene consecuencias muy importantes, porque supone un sobrecoste para todos los bancos y empresas españolas, además del Gobierno, a la hora de pedir dinero al exterior. Además, aleja a los inversores con perfil conservador, porque crece la desconfianza en las posibilidades de devolución de la deuda.El comunicado de la agencia de calificación de riesgos alimenta de nuevo la desconfianza en la recuperación de la economía española. "En ausencia de circunstancias inesperadas, esperamos que cualquier cambio en el 'rating' tras el proceso de revisión estará limitado a un escalón", precisó la calificadora de riesgos que, pese a valorar positivamente el éxito del Gobierno central en el cumplimiento a corto plazo de los objetivos de consolidación fiscal, avisa de que sigue habiendo desafíos para equilibrar el presupuesto debido "al tenue crecimiento económico de España" y al debilitamiento fiscal de comunidades autónomas y ayuntamientos.
En este sentido, Moody's resalta que el Ejecutivo español ha sido capaz de cumplir el objetivo de déficit para 2010, incluso superando los objetivos marcados para la Administración central, mientras los datos de ejecución presupuestaria hasta junio apuntan que España está en camino de cumplir también este año, a pesar de que la agencia prevé un deterioro de la misma en lo que queda del año.
Esta advertencia se suma a los problemas de EE UU con su deuda. Las negociaciones para evitar el default parecen bastante estancadas. Ayer se canceló la votación en la Casa de Representantes de la propuesta del presidente de la cámara, el republicano Boehner, sin que esté claro si se votará hoy.
Asimismo, Moody's destaca también que el crecimiento de la economía española se ha ajustado a las previsiones de la agencia y subraya que, junto a Países Bajos e Irlanda, haya sido la única de la eurozona en mejorar sus exportaciones. Por contra, la calificadora justifica su decisión de situar la nota española en observación por la "creciente vulnerabilidad" de las finanzas del país a las tensiones de los mercados, lo que eleva los costes y los riesgos.
"Las calificaciones de Moody's no están afectadas por movimientos del mercado a corto plazo, aunque el riesgo de un encarecimiento sostenido de la financiación tiene que ser tenido en cuenta", señala la agencia, que aprecia un incremento en los últimos meses del riesgo de que se produzca un 'shock' que dificulte el acceso de España a los mercados de capitales, aunque subraya que la probabilidad de que esto ocurra "es baja".
Asimismo, la agencia apunta que el reciente acuerdo de rescate a Grecia tiene implicaciones negativas para el 'rating' por el precedente que representa la implicación del sector privado, así como por la incertidumbre respecto al contenido del paquete de ayudas.
Por otro lado, Moody's reitera su preocupación respecto a la capacidad del Gobierno central para garantizar el cumplimiento de los objetivos de reducción de déficit por parte de las regiones. De hecho, Moody's prevé que los gobiernos autonómicos incumplirán su objetivo colectivo de déficit hasta en un 0,75% del PIB, lo que dificultará el cumplimiento del objetivo general del Gobierno.
Aparte de la decisión sobre la deuda de España, Moody's también ha puesto hoy en revisión para una posible rebaja la calificación Aa2 que asignó al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Rebaja la calificación de seis comunidades autónomas
Asimismo, Moody's también ha rebajado hoy un escalón las calificaciones a largo plazo de seis regiones españolas, y ha colocado en revisión para un posible recorte la de otras cuatro comunidades.
En concreto, la agencia ha recortado un escalón la calificación de Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía y Castilla y León, y ha puesto en revisión la de Extremadura, Galicia, Madrid y País Vasco.
En el caso de Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Valencia, Moody's explica su decisión por las dificultades que espera que atraviesen estas regiones a la hora de mejorar sus déficit en 2011, aparte de su vulnerabilidad a los mercados debido a sus grandes necesidades de financiación.
Por su parte, la agencia señala que la rebaja de Andalucia y Castilla y Leon reflleja la preocupación de Moody's en relación con las obligaciones comerciales de estas regiones y la ausencia de planes claros sobre cómo y cuándo serán financiadas.
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