red.diariocritico.com
El optimista 'Zapateuro' vaticina la victoria (del Barça)

El optimista 'Zapateuro' vaticina la victoria (del Barça)

Yo diría que ha sido una semana agónica para el presidente del Gobierno, con las malas noticias económicas repicando continuamente en los titulares y con la prensa anglosajona llamándole 'Zapateuro', porque ahora al Economist se le ha ocurrido que el futuro de la moneda europea depende de lo que haga el mandatario español: si lo hace bien, el euro se salva; si España va mal, los más pesimistas augurios del presidente de la UE y del ministro alemán de Finanzas se cumplirán y la moneda única se irá al garete. Nada menos.

Los sapos que se traga el jefe del Gobierno son muchos  --a su circo le crecen los enanos, y hasta Batasuna sale de la madriguera, quién sabe con qué objetivos reales--y no pocos de estos sapos a degustar los compartimos los ciudadanos: los batacazos de la Bolsa y, parece, las ya inminentes cifras del empleo en este mes de noviembre no son, desde luego, buenas noticias. Ni la depreciación de la calidad de la deuda española, tampoco. Así que no me extraña la cara de circunstancias con la que, según un asistente, recibió Zapatero este sábado a sus invitados en La Moncloa, unos invitados muy especiales a los que se pidió, como el célebre entrenador a sus jugadores, que sean 'positivos, muy positivos': nada de parecidos con Irlanda o Portugal, y menos aún con Grecia; España es un gran país y se salvará de la quema, sea cual sea esa quema, es la consigna que se reparte.

Conste que no me parece nada mal la iniciativa de llevar a los representantes de casi cuarenta grandes empresas y bancos para hacerse la foto en La Moncloa. Si es cierto que la economía es un estado de espíritu, como decía creo que Galbraith, más valen imágenes que generen la confianza del inversor -nacional y extranjero_y del consumidor que mensajes de catastrofismo y desesperanza. A todos nos conviene que las cosas salgan bien, y resulta difícilmente explicable que algún portavoz de la oposición llegue incluso a sugerir -el comisario Almunia nunca lo hizo, contra lo que algunos le achacaron_que el Gobierno podría falsear las cuentas del Reino: un mkensaje muy malo de cara a los parece que omnipotentes mercados extranjeros.

El caso es, en fin, que los mensajes optimistas de Zapatero -que, hay que reconocerlo, aguantó bien el tipo en su rueda de prensa de este sábado-- ya no convencen a casi nadie, ni tampoco los de la vicepresidenta económica, así que ha habido que echar mano de los representantes de casi la mitad del PIB español. Y no ha sido, pienso, mala iniciativa, por mucho que algunos incluso llegaron a pedir a los empresarios que dejasen plantado al presidente del Gobierno central.

Es el caso que ZP, que no se ha atrevido, en pleno repliegue personal como dicen que está, ni siquiera a vaticinar de manera demasiado rotunda la victoria en Cataluña este domingo de José Montilla, a quien acudió a apoyar en Barcelona, junto con Felipe González, el pasado jueves, reduce sus predicciones victoriosas a lo que mejor le ha ido en esta Legislatura: el deporte. En este caso, al partido Barça-Real Madrid del lunes: cuatro dos ganarán los azulgranas -los colores que anidan en el corazón del inquilino de La Moncloa--, profetizó Zapatero. Y es que el que no se consuela es porque no quiere: siempre hay un motivo para una sonrisa, aunque sea la cada vez más forzada de Zapatero.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios