Dicen que Esperanza Aguirre está que fuma en pipa con las tres personas, dos hombre y una mujer, que leyeron el manuscrito de su biografía, 'La Presidenta'. Porque a las tres personas les parecieron "graciosos" algunos de los detalles que han hecho más ruido, por ejemplo, aquello de que con su sueldo de Presidenta de la Comunidad de Madrid, Aguirre "no llega" a fin de mes, o algunas de las indiscreciones sobre Gallardón.
En todo caso, Gallardón no asistió, claro, a la presentación multitudinaria sobre la biografía "ni autorizada ni censurada", según la autora, Verónica Drake. Pero autorizada sí que fue, porque ya decíamos, la leyeron tres personas, de cuyos nombres es mejor no acordarse para no concitar las iras contra ellos. Esperanza Aguirre pidió disculpas por aquello del sueldo y del fin de mes diciendo, eso sí, que se había sacado de contexto. Y lanzó casi un programa de Gobierno 'liberal'.
Mariano Rajoy acudió a la ironía para salvar la tensión provocada por la ausencia del agraviado alcalde de Madrid, que ya se sabe que había comprometido previamente su presencia y así constaba en la cartulina de invitación. Rajoy, que se metió elegantemente con José Luis Rodríguez Zapatero y no dejó de hace bromas durante el cuarto de hora de su parlamento, terminó diciendo que Gallardón comparte su afecto y su apoyo, lo mismo que Esperanza Aguirre.
Ni que decir tiene que representantes de la Comunidad había muchos; del Ayuntamiento, pocos o ninguno. Los demás eran simpatizantes o militantes del PP (los había a cientos) y periodistas (los había a decenas). Pero ¿de dónde saca la presidenta madrileña tiempo para tanta aparición pública?
Este viernes, protagonizará uno de esos multitudinarios desayunos empresario-político-periodísticos, organizado por Europa Press. Y el viernes disertará en la convención que organiza el PP en torno al ‘modelo de Estado’. Una semana completa. ¿Y el rival Simancas, que no se le ve por parte alguna? Continuará.