red.diariocritico.com

Falta la visita de Obama

Por Javier Fernández Arribas
jueves 22 de octubre de 2015, 11:25h

Las relaciones entre España y Estados Unidos se han intensificado en las últimas semana con visitas oficiales de alto nivel. Los reyes de España visitaron la Casa Blanca poco antes de las elecciones catalanas y el presidente norteamericano, Barack Obama realizó la famosa declaración: "Queremos una España fuerte y unida”. Lo que falta es la visita oficial de Obama a España. Se planteó durante el encuentro con Felipe VI para realizar el viaje antes de terminar su mandato. En Madrid está estos días el secretario de Estado, John Kerry, que recupera una cita anterior aplazada por su accidente de bicicleta en Francia, un día antes de llegar en el pasado mes de mayo.

Hace pocos días fue el secretario de Defensa, Ashton Carter, quien remarcó en la capital de España el fortalecimiento de la cooperación hispano-norteamericana con un nuevo tratado de colaboración defensiva que tiene como exponente trascendente la utilización de la base de Morón de manera permanente para las operaciones en África y la instalación del escudo antimisiles con la permanencia naval correspondiente en la base de Rota. Un escudo antimisiles que cobra especial relevancia con la crisis en las relaciones con Rusia, aunque en fuentes de la OTAN, nadie contempla que la escalada de la tensión con el presidente Vladimir Putin puede sobrepasar límites peligrosos. Sobre todo, después de la puesta en común por parte de mandos militares de las dos superpotencias de los ataques contra los grupos terroristas en Siria. Entonces, ¿por qué el presidente Obama no ha visitado España en sus 7 años de mandato donde ha viajado a Europa en numerosas ocasiones? Simplemente porque los desplantes y las deslealtades se pagan.

El protagonista de este lamentable comportamiento fue José Luis Rodríguez Zapatero que se sentó al paso de la bandera norteamericana en un desfile del 12 de octubre en Madrid y, después, cuando tomó posesión como presidente del Gobierno no se limitó a retirar las tropas españolas de Irak sino que recomendó a todos que lo hicieran. Lo que se denomina stablishment en Estados Unidos tomó nota y han sido necesarios muchos esfuerzos para regularizar la relación. Ni siquiera la elección del demócrata Obama pudo cambiar la decisión. La visita de un presidente norteamericano representa un espaldarazo, entre otros sectores, para inversores y fondos de inversión o para la llegada de turistas de alta capacidad de gasto. España necesita fomentar sus intereses en la Cuenca Atlántica.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios