La prima de riesgo se acerca a los 270 puntos
España coloca casi 6.000 millones de deuda más barata que en la anterior subasta
¿Hay confianza en la economía española? Parece que sí. El Tesoro esperaba obtener entre 5.000 y 6.000 millones y ha ofrecido un interés más bajo que en la última subasta de títulos a estos plazos, lo que el mercado ha aceptado adjudicándose 5.700 millones. En concreto, en la puja por letras a 12 meses ha captado 4.154 millones de euros a un tipo marginal del 3,4%, frente al 3,76% de la subasta anterior, mientras que en letras a 18 meses ha colocado 1.541 millones, con un interés del 3,65%, frente al 3,98% de la anterior ocasión.
Es la primera subasta desde que el Banco Central Europeo decidiera comprar deuda pública española e italiana en el mercado secundario, reduciendo así las primas de riesgo de ambos países.
El Gobierno tenía la opción de celebrar o no subastas en agosto. Ante la escalada de la prima de riesgo española de hace dos semanas, decidió que no haría emisiones este mes, pero tras la intervención del BCE cambió de idea. El Banco Central destinó la pasada semana 22.000 millones de euros a salvar a España e Italia de la quema de los mercados. Utilizó para ello el programa de compra de deuda pública, lo que permitió a ambos países rebajar sus primas de riesgo desde las cotas históricas alcanzadas al principio del mes.
Esa disminución de la prima (sobreprecio que se paga por los bonos españoles a 10 años respecto a los alemanes, de referencia por su seguridad), se pruduce en el mercado secundario de deuda soberana, donde se negocian los títulos una vez emitidos; pero tiene una repercusión directa en las subastas originales de bonos y letras de los Estados, o mercado primario. El Tesoro Público esperaba acudir hoy a los inversores con la expectativa de que una menor prima de riesgo le permitiría, como ha ocurrido, financiarse ofreciendo un menor interés.
Última subasta
En la última subasta de este papel, celebrada el pasado 19 de julio, el Tesoro Público colocó 4.448,43 millones de euros en letras a 12 y 18 meses, logrando así emitir el máximo previsto (hasta 4.500 millones de euros) en medio de una alta demanda (11.868,35 millones), aunque a tipos más elevados que en la anterior subasta, en un escenario en el que la prima de riesgo se mantiene por encima de los 350 puntos básicos.
La emisión llega un día después de que se conociese que el BCE destinó a comprar deuda de España e Italia una cantidad récord semanal desde que el BCE puso en marcha este programa, en mayo de 2010, en plena operación de rescate a Grecia. En aquella ocasión, el esfuerzo fue de 16.500 millones en una semana. La cifra conocida ayer supone casi una cuarta parte de toda la artillería del BCE (96.000 millones en casi año y medio).
Los 22.000 millones no son nada en comparación con el volumen de deuda pública de ambos países. En el caso de España, 638.800 millones de euros, y en el de Italia 1,84 billones, con datos de 2010. Pero su efecto en los mercados fue instantáneo. Los bonos españoles a 10 años han pasado en siete días de una rentabilidad del 6,28% al 4,99%, mientras que la prima de riesgo ha caído más de 130 puntos básicos, desde más de 400 a 266 ayer.
La progresión en el caso de Italia ha sido similar y hoy los dos países pagan prácticamente el mismo interés (ligeramente superior en el caso de la deuda italiana). Ambos se han movido de la mano desde hace ya más de un mes, cuando se convirtieron en el principal foco de las dudas de los inversores tras los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. El peligro que entrañaban esas dudas sobre la tercera y la cuarta economía de la zona euro era demasiado intenso para la estabilidad de toda la región; tanto que, como dijo ayer el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, la acción estabilizadora del BCE "se ha convertido en algo necesario".