Primera vez en mil años que un Pontífice beatifica a su antecesor
Miles de peregrinos llegan de todo el mundo al Vaticano para la beatificación de Juan Pablo II
Feligreses de diversas partes del mundo ya están en Roma con el fin de asistir a la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II, que tendrá lugar este domingo en la Plaza de San Pedro. El Papa polaco que contribuyó a la caída del comunismo y que alzó su voz contra la guerra en Irak será elevado a los altares en calidad de beato, el escalón previo a ser canonizado.
Está noche muchos de los peregrinos se reunirán en el Circo Máximo (el recinto que los antiguos romanos empleaban para las carreras de caballos) para celebrar una vigilia de preparación de cara al gran evento de mañana y para rememorar juntos la figura de Juan Pablo II.
Se proyectará por ejemplo un video con imágenes de los últimos meses del Pontificado de Karol Wojtyla, marcados por su deterioro físico y su sufrimiento. Además, algunos de sus más estrechos colaboradores –el español Joaquín Navarro-Valls, el que fuera su jefe de prensa durante 21 años; y el cardenal Stanislaw Dziwisz, su secretario personal- tomarán la palabra para compartir con los asistentes algunos de sus recuerdos del Pontífice. Y también tomará el micrófono sor Marie Simon-Pierre, la monja francesa que ha recibido el milagro que hará beato a Juan Pablo II al conseguir superar la enfermedad de Parkinson tras rezarle. Además, también se proyectara un video en el que algunos jóvenes explicarán que importancia ha tenido para ellos el ejemplo y las palabras de Juan Pablo II.
Al concluir esta primer parte de la vigilia se cantará 'Totus Tuus', la canción compuesta para celebrar los 50 años de sacerdocio de Juan Pablo II y que tantas veces se interpretó en su presencia. Y luego se entonará un himno creado especialmente para celebrar su beatificación.
A continuación se rezará el rosario, en conexión con cinco santuarios marianos repartidos por el mundo: el de Cracovia, en Polonia; el de Bugando (Tanzania), el de Harissa, en Líbano; la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México y el Santuario de Fátima, en Portugal.
Benedicto XVI participará en la parte final del evento, a través de una conexión el Palacio Apostólico. Ratzinger, el primer Papa en mil años que beatificará a su inmediato predecesor, recitará la oración final e impartirá la bendición a los participantes.
La vigilia concluirá con el canto del 'Salve Regina' entre las velas encendidas de todos los asistentes.
Y los que quieran seguir rezándolo, podrán hacerlo. Ocho iglesias del centro de Roma permanecerán abiertas durante toda la noche. Será algo así como una 'noche blanca' de rezos y oraciones.