.jpg)
La demanda de extradición presentada por Suecia contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, por presuntos delitos sexuales será examinada por la justicia británica los próximos 7 y 8 de febrero, decidió este martes un juez durante una vista relámpago en un tribunal de Londres.
El australiano, de 39 años, se declaró "muy contento" con el resultado de la vista, durante la cual el juez Nicholas Evans modificó también ligeramente las condiciones de su libertad condicional para que pueda dormir en la capital en los días en los que debería decidirse sobre su extradición.
"La única variación en su libertad es que en las noches del 6 y del 7 de febrero podrá usted residir en el Frontline Club de Londres", declaró el juez durante los 10 minutos que duró esta sesión de trámite en el tribunal de Woolwich, al sureste de Londres, antes de citarlo para el 7 por la mañana.
El Frontline Club es el club de periodistas fundado por su amigo Vaughan Smith, igualmente propietario de la mansión campestre donde Assange reside desde que el juez le concedió la libertad bajo fianza el 16 de diciembre.
Assange, de 39 años, siempre ha negado las acusaciones de supuestos delitos sexuales contra dos mujeres por las que Suecia pide su extradición y estima que el caso está políticamente motivado tras la difusión en Wikileaks y varios diarios prestigiosos de miles de cables confidenciales de la diplomacia norteamericana y documentos secretos sobre las guerras de Irak y de Afganistán.
Assange enfrentaría pena de muerte: abogados
Por su parte, los abogados del fundador de Wikileaks reiteraron los temores de que Julian Assange sea extraditado a Suecia y luego entregado a Estados Unidos, con el riesgo de un confinamiento ilegal o incluso la pena de muerte.
Los abogados defensores presentaron un documento durante la audiencia oral en la corte de Belmarsh en el que advierten de un peligro real sobre la entrega de Assange a las autoridades suecas y de la posibilidad de su reclusión en una cárcel como la de Guantánamo, hasta ser ejecutado.
Si Suecia consigue la extradición Estados Unidos pedirá su entrega ilegal sin garantías de que no se ejecutará la pena de muerte, y con ello, se infringiría el artículo 3 de la Convención Europea de los Derechos Humanos, señalaron, según el periódico británico The Independent.
Incrementamos publicación de cables: Assange
"Nuestro trabajo con Wikileaks no ha disminuido y estamos incrementando la publicación de asuntos relacionados con el 'cablegate' y otros materiales", declaró ante decenas de periodistas en el exterior del tribunal, precisando que estos estarían disponibles "en breve" a través de los canales habituales.
Los abogados de Assange han anunciado su intención de agotar todos los recursos para evitar su extradición a Suecia, que temen que no sea más que una etapa previa a su entrega a Estados Unidos.
El vicepresidente estadunidense, Joe Biden, confirmó recientemente que el departamento de Justicia buscaba vías legales para entablar acciones contra Assange, a quien calificó de "terrorista de alta tecnología".
Assange fue liberado el 16 de diciembre tras pagar una fianza de 200 mil libras (310 mil dólares ó 240 mil euros) en metálico más dos avales de 20 mil libras cada uno, y aceptar condiciones estrictas que incluyen el porte de un brazalete electrónico y visitas diarias a la comisaría.
Desde entonces, ha vivido en Ellingham Hall, una mansión de estilo georgiano situada en la frontera de los condados de Suffolk y Norforlk, a 200 km al este de Londres, donde ha podido continuar con su trabajo al frente de Wikileaks.
Assange se declaró sin embargo pesimista este martes sobre el futuro de WikiLeaks, que según él pierde unos 500 mil euros semanales (650 mil dólares) desde el comienzo del 'cablegate', la difusión de los mensajes procedentes de embajadas estadounidenses en numerosos países del mundo.
"No podremos sobrevivir al paso al que vamos (...) El dinero de los donantes tiene dificultades para llegar hasta nosotros porque todas nuestras cuentas están bloqueadas", declaró en una entrevista con la cadena de radio francesa Europe 1. Pero "vamos a tratar de replicar", agregó.
A esto hay que sumar, además, los gastos legales, que obligaron al fundador del portal especializado en filtraciones a firmar un contrato para escribir un libro autobiográfico, cuya versión inglesa saldrá a la venta en abril.
"No quería escribir este libro, pero tengo que hacerlo. Ya he gastado unas 200 mil libras en costos legales y tengo que defenderme, además de mantener a Wikileaks a flote", declaró en diciembre al dominical británico Sunday Times.