Con esta votación, ha acabado aprobándose una ILP presentada por la plataforma Basta que promovía una modificación de la Ley de Protección de los Animales para las corridas de toros no fueran una excepción en los espectáculos con muerte del animal prohibidos en Cataluña. En la votación final, la prohibición se ha impuesto, ya que los votos a favor han superado en trece los votos contrarios, convirtiendo Cataluña en su segundo territorio del Estado en prohibir este espectáculo, después de las Islas Canarias, que ya lo hizo en 1991.
En el debate parlamentario se han reproducido las posiciones ya conocidas entre los diferentes grupos. A un lado, PPC y C's, en contra de la prohibición, que han coincidido en destacar que detrás de las intenciones de buena parte de los diputados que apostaban por la prohibición había más una motivación identitaria que animalista. En la otra, ERC e ICV-EUiA, a favor de la prohibición. Y CiU -que ha negado que este un debate identitario- y PSC, dando libertad de voto, con discursos más ponderados.
El diputado de CiU Josep Rull ha negado que éste sea un debate identitario, dejando claro que esta es una "tradición fundamentada en el país" y que "las corridas de toros son tan catalanas como cualquier otra expresión". "No discutimos sobre la catalanidad o no", sino "sobre si las tradiciones cambian o no, si están fosilizados o no". Rull ha recordado que hay intelectuales españoles que a lo largo de la historia se han mostrado en contra de los toros y que en el Reino Unido se prohibió la caza del zorro. "No estamos ante un debate Cataluña-España, no estamos ante un debate identitario", ha dicho, "todos los taurinos y los antitaurinos queremos que esta sea una nación mejor".
Rull ha remarcado que dentro del grupo de CiU hay diferentes posiciones para justificar la libertad de voto en este tema y ha negado que sea el mismo las corridas de toros que los encierros después de que los grupos del PPC y C's hayan denunciado que hay "hipocresía" en este sentido. "La muerte del animal no es una anécdota", ha asegurado.
Por su parte, el diputado del PSC David Pérez -un protaurino declarado- ha hecho el discurso más contenido de todos, en contraste con lo que hizo en el debate totalidad, que provocó incomodidades entre algunos diputados socialistas. Esta vez, se ha limitado a hacer un discurso con agradecimientos a quienes han intervenido en el debate estos últimos meses y constatando que la mayoría de su grupo está por en contra de la prohibición, pero que la posición "no es unánime". "Estamos hablando de sentimientos y creo que estos no se pueden limitar o menospreciar por no ser minoritarios". De esta manera, ha justificado la decisión de su grupo de dar libertad de voto a sus diputados, para que voten "en conciencia y plena libertad".
Pérez ha permitido, sin embargo, pedir a sus diputados que "devuelvan esta libertad en la línea del Manifiesto de la Mercè", que "en un pequeño párrafo decía que prohibir, un verbo que tan a menudo nos ha venido de fuera, no lo reconocemos de buen grado en nuestra tradición, ni en nuestra cultura, hecha de tolerancia, de respeto, de pacto, de inteligencia, de entendimiento y de cordura".
PPC y C's ven debate identitario
En el bloque protaurino, el diputado del PP Rafael Luna ha afirmado que "el problema de los toros es que se trata de una tradición que compartimos con el resto de España" y cree que eso es lo que mueve a los diputados a votar por la prohibición. "Este es el porqué de las cosas, todo lo que no sea exclusividad catalana y que pueda tener un cierto sabor a España molesta a los nacionalista", ha dicho, "habrá grupos que en nombre de la defensa de los animales que se dicen animalistas votarán en contra de los toros y dejarán al margen otros espectáculos, como los encierros". Luna ha preguntado si en este último caso "los animales no sufren" y cree que la posición del PPC es "coherente", defendiendo que los populares hayan presentado la ley para regular los encierros al Consejo de Garantías Estatutarias, un hecho que retrasa la aprobación.
Luna ha asegurado que "las personas son las únicas que tienen derechos, y así está recogiendo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos". El diputado del PPC también ha remarcado las "implicaciones económicas" de la decisión -con la compensación que habrá que hacer los empresarios-, un argumento que también ha utilizado el diputado del grupo mixto Albert Rivera, que ha asegurado que la prohibición costará "40 euros por barba a cada catalán".
Rivera también cree que detrás de la motivación de algunos diputados hay una cuestión identitaria y cree que los promotores de la ILP han conseguido encontrar una "brecha" para prohibir los toros en Cataluña a partir de la "hipocresía" de algunos diputados que no quieren también prohibir los encierros. "Muchos de ustedes no son animalistas, muchos de ustedes sólo quieren prohibir los toros", ha asegurado, añadiendo que "no me gustaría a partir de mañana ver algunos diputados que votan por la prohibición que sigan comiendo foie", dada "la tortura para la oca" que supone, o "verlos pescando en verano en la Costa Brava, o cazando".
ERC "no caerá en provocaciones"
El presidente de ERC, Joan Puigcercós, ha remarcado que en el debate sobre las corridas de toros se habla "del sufrimiento del animal y de nada más". "Tengan claro que la abolición de la tortura es un objetivo de la mayoría de la sociedad catalana", ha remarcado. Ha destacado que los republicanos no caerán en provocaciones y ha indicado que "se les ha provocado y se ha querido buscar una confrontación que no es tal y en el resto del Estado también hay abolicionistas". Puigcercós ha dicho que las corridas de toros son una tradición catalana, pero ha añadido que por ello no quiere decir que tenga "vía libre". "¿Qué valor positivo aporta esta tradición por muy catalana que sea?", ha preguntado.
El vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, ha votado a favor porque cree que todas las tradiciones, por más catalanas que sean, han de adaptarse a su época. Según el vicepresidente, el siglo XXI debería ser incompatible con la "tortura pública de los animales" como espectáculo.
Finalmente, el parlamentario de ICV-EUiA Francesc Pané ha criticado que el TC y la "caverna" uniformista "nos han dado otras plazas donde debatirse. Ha declarado que la ley es una pura cuestión sobre la prevalencia de la ética humana moderna sobre la tozuda tradición de la crueldad". En este sentido, Pané ha remarcado que "rígidos y rancios algunos dirigentes políticos de la España profunda han querido hacer un asunto identitario y han cometido una inmoralidad con Cataluña, los animalistas y sus electores".