En una campaña donde la falta de propuestas es asombrosa, y en la que pareciera que acusar al rival es la constante, durante un encuentro realizado la semana pasada entre empresarios españoles en Argentina y un analista político, se deslizó que la elección del 28 de junio como día de votación no había sido casual.
Los argumentos utilizados para explicar esta situación ya suenan como novelescos. Qué el día es corto, y que en esa época en el Gran Buenos Aires la niebla es espesa y se va a tener que armar las mesas muy temprano, y que a la hora de cierre de los comicios ya estará anocheciendo, permitiendo de esta manera tener una especie de “vía libre” para poder “trampear” en el conteo de votos, demuestra una vez más que la imaginación popular da para todo.
Desde el oficialismo mientras tanto preguntan si Macri había elegido adelantar la fecha de elección para ese mismo día por los mismos motivos...