Obama anuncia que el “cambio” ya llegó a la política en EE.UU.
Republicanos designan a una mujer para vicepresidenta
Unas horas después del bautizo de Barack Obama como candidato demócrata, el republicano John McCain ha sorprendido con la elección de la joven gobernadora de Alaska, Sarah Palin, de 44 años y defensora del uso de las energías renovables, como su apuesta para la vicepresidencia.
Muchos aventuran que la elección de una mujer no es casual y responde a la voluntad de McCain de arrastrar a las numerosas seguidoras de la demócrata Hillary Clinton hacia sus filas. Por el camino, se han quedado el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney y el gobernador de Minesota, Tim Pawlenty, quienes se apuntaban como firmes apuestas del republicano.
El senador Barack Obama había aceptado en la noche del jueves la nominación del Partido Demócrata, dejando en claro que el cambio del que tanto ha hablado ya ha llegado la política estadounidense: por primera vez en la historia, un afroamericano luchará por la Casa Blanca.
En un estadio lleno hasta la bandera, Obama no decepcionó y consiguió emocionar a las más de 75.000 personas que se agolparon en Denver gracias a uno de los mejores discursos de aceptación que se recuerdan, en el que no dejó ningún asunto por tratar y en el que atacó por igual al presidente George W. Bush y al candidato republicano John McCain.
El senador por Illinois, que hasta hace cuatro años era un personaje político desconocido, se erigió así en defensor del "sueño americano", después de acusar a los republicanos de haber puesto en peligro el progreso y la prosperidad que caracteriza a Estados Unidos.
"Esta noche digo a los demócratas, a los republicanos y a los independientes de este país que ya es suficiente. Con ocho años basta", dijo con fuerza Obama al principio de una alocución en la que esforzó por diferenciar sus apuestas de las de McCain y por convencer a los estadounidenses de que sus sueños se pueden cumplir. Y es que, no en vano, el 28 de agosto se cumplía el 45° aniversario del famoso "I have a dream" de Martin Luther King.
El senador recorrió fragmentos de su vida y argumentó que su experiencia refleja precisamente el sueño americano, ya que fue capaz de salir adelante con "sacrificio y trabajo".
"La creencia de que podemos lograr todo lo que nos propongamos es lo que ha caracterizado a este país. Pero ahora esta creencia está en peligro, porque estamos en un momento en que estamos en guerra, nuestra economía está agitada, y el sueño americano está, de nuevo, bajo amenaza", dijo Obama, quien repasó los problemas a los que se enfrentan, a su juicio, los estadounidenses hoy día.
El candidato demócrata recordó así que muchos ciudadanos están sin trabajo o cobran menos, han perdido sus hogares y no pueden llenar el depósito de gasolina o pagar por la educación de sus hijos, asuntos por los que acusó al gobierno fallido de George W. Bush.
Obama quiere reducir los impuestos "para el 95 por ciento de la población, no sólo a las grandes empresas" y se comprometió a promover la energía alternativa con una inversión de 150.000 millones de dólares en la próxima década, para acabar con "nuestra dependencia del petróleo de Oriente Medio".
Uno de los momentos más potentes de la noche llegó cuando Obama retó a McCain a un debate sobre quién de los dos está más preparado para ser comandante en jefe, ya que los republicanos le acusan de ser demasiado inexperto.
El senador habló así de política exterior y anunció que acabará con la presencia militar en Irak "de manera responsable" al tiempo que recordó que se opuso desde el principio a la invasión de ese país.