Empresarios de Estados Unidos y de Panamá, reunidos este viernes en esta capital, reafirmaron la común certeza de que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los dos países será aprobado este año por el Congreso estadounidense.
La próxima visita a Washington del presidente de Panamá, Martín Torrijos, dijeron, será el respaldo que se necesita. "Sólo hace falta un pequeño empujón" para que el Congreso de Estados Unidos "tome la decisión correcta" y apruebe el tratado, dijo a la prensa el presidente de la Latin American Trade Coalition, Bill Lane, director de Asuntos Gubernamentales de la empresa de equipo pesado Caterpillar.
Firmado en diciembre de 2006, luego de tres años de negociaciones, y refrendado por la Asamblea Nacional de Panamá siete meses después, el acuerdo bilateral no ha sido sometido aún a votación en el Congreso de Estados Unidos.
"Creemos que hemos tenido éxito al asentar la certeza intelectual de que este es el mejor acuerdo comercial entre Estados Unidos y Panamá, para lo que hemos contado con el apoyo de la embajada panameña en Washington. Lo que hace falta ahora es la valentía política de asumir la responsabilidad de votar a favor del documento", añadió Lane.
Según el empresario estadounidense, que visita Panamá por primera vez, los Tratados de Libre Comercio con Panamá y Colombia "consolidan el comercio de nuestro continente".
"Aquí es donde el comercio se entrecruza", agregó, tras señalar la estratégica situación geográfica de Panamá, que comparte frontera con Colombia, país puerta del sur del continente.
El Embajador de Panamá en Estados Unidos, Federico Humbert, también presente, resaltó la "coincidencia" de empresarios y gobierno, en ambos países, para sacar adelante el tratado.
Humbert confirmó la visita de Torrijos a Estados Unidos, el próximo septiembre, "que no tendrá agenda oficial", precisó.
El embajador recordó que se necesita la mitad de los votos más uno para aprobar el documento y que el tiempo y la campaña electoral en desarrollo en Estados Unidos es el principal obstáculo.
No negó que algunos congresistas han mencionado su descontento -en sus reuniones con las autoridades panameñas- con el hecho de que el presidente de la Asamblea Legislativa de Panamá, Pedro Miguel González, tenga asuntos pendientes con la justicia de Estados Unidos, pero "ese no ha sido el tema principal" de las entrevistas, recalcó.
"Panamá es el sitio en el que hay que estar para invertir y hacer negocios", aseguró Lane, quien recalcó que Estados Unidos también se perjudica cada día que se retrasa la entrada en vigor del TLC.
El empresario explicó que "los principales beneficiarios del acuerdo son los consumidores de los dos países suscriptores, luego los empresarios y luego los inversionistas que, a su vez, generan empleo que, una vez más, favorece a la población".
Panamá exportó bienes al mercado estadounidense por 392 millones de dólares (38,4 por ciento) de un total de 1.020 millones en 2006, mientras que el 27 por ciento del total de las importaciones hechas por Panamá el año pasado procedieron del país norteño.
El TLC asegura que el cien por ciento de las exportaciones industriales y pesqueras panameñas ingresará a EE.UU., con un mercado de más de 300 millones de habitantes libre de arancel de manera inmediata.